Un estudio del Observatorio Audiovisual Europeo aboga por una defensa más sofisticada del pluralismo de medios

La profunda transformación experimentada por los medios a lo largo de la ultima década ha creado unos retos diferentes a la hora de salvaguardar el pluralismo de medios en las sociedades contemporáneas. Eso sostiene el estudio “Media pluralism and competition issues” que el Observatorio Audiovisual Europeo, del Consejo de Europa, acaba de publicar.

Durante mucho tiempo, el seguimiento y control de la concentración de los medios que competían en el mercado de la información fue la principal forma de mantener el pluralismo informativo que se ofrecía a los ciudadanos. Ahora, sin embargo, las estrategias a través de diferentes medios (cross-media); los procesos trasnacionales de formación de opiniones; el creciente poder de las plataformas internacionales en la diseminación de contenidos, o los cambio en la cadena de valor de la publicidad cada vez son más relevantes para el pluralismo de medios.

Además, dicho pluralismo ya no puede observarse solo desde el lado de los proveedores, sino también del uso que los ciudadanos hacen de los medios.

En los últimos años las leyes para la defensa de la competencia y contra la concentración han ido teniendo un peso creciente para prevenir distorsiones en el mercado de los medios. Sin embargo, hoy en día el peso e influencia de una compañía en el mercado ya no depende solo de las fusiones, porque es posible que la combinación del efecto red (es decir, la ventaja competitiva de estar dentro de una determinada red) y de la concentración vertical proporcione ese poder. Por este motivo limitar solo la concentración empresarial no es suficiente y es preciso tener en cuenta, también, esos nuevos condicionantes.

El estudio del Observatorio Audiovisual Europeo señala también la importancia de contar con unos medios informativos públicos. El mantenimiento de los servicios de radiodifusión pública, gracias a sus estándares de mayor calidad informativa y a sus contenidos culturales y educativos proporciona un sentido a la sociedad democrática en un mundo informativamente más confuso.  

En este sentido, y para contrarrestar los efectos de esa confusión, el estudio también recomienda una mejor comprensión del funcionamiento y economía de los algoritmos que distribuyen la información. Los mecanismos de curación de contenidos, los algoritmos de personalización y los sistemas de decisión basados en datos cada vez son más relevantes tanto para la diversidad de medios a disposición de los usuarios, como para el acceso a los mercados de medios.

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