El MPM2017 vuelve a calificar de medio el nivel de riesgo para el pluralismo en España

En el año 2017, el Media Pluralism Monitor (MPM), que elabora el Centre for Media Pluralism and Media Freedom (CEMPF) y financia la Unión Europea, ha calificado como medio el nivel de riesgo en España para el pluralismo en los medios (Acceso al estudio, AQUÍ).

El MPM es un estudio que analiza cuatro áreas  concretas (protección básica, independencia del poder político, pluralidad de mercados e inclusión social) en la situación de los medios en los veintiocho estados de la Unión Europea, además de en Montenegro y Turquía. Cada una de las áreas mencionadas se estudian en función de varios indicadores.

En el caso de España, los responsables del estudio en España (un equipo de profesores de la Universidad Ramón Llull, de Barcelona) estiman que el nivel de riesgo es medio y se produce en el contexto de un país que se ha dotado de una legislación progresista y ha desarrollado un marco legal integral para asegurar el pluralismo de los medios, pero cuya implementación es a menudo débil e inefectiva.

Del total de veinte indicadores repartidos entre las cuatro áreas solo en dos el nivel de riesgo es alto: en el de competencia crossmedia, donde se alcanza un 75%, y en el de acceso a las minorías (63%). Según la metodología del MPM se considera alto el nivel de riesgo a partir del 65%, y en España se acercan a ese umbral, sin rebasarlo, otros cinco indicadores: acceso a los medios de las mujeres (64%); autonomía editorial (63%); protección del derecho a la información (56%); alcance de los medios convencionales y acceso a internet (56%); y concentración horizontal en la propiedad de medios (54%).

Perspectiva DigiMedios

Los datos correspondientes al MPM2017 muestran un empeoramiento de la situación del pluralismo de medios en nuestro país si se comparan con los obtenidos en el mismo estudio en 2016. De los veinte indicadores ha aumentado el riesgo en diez; y han mejorado o se han mantenido sin cambios cinco, respectivamente.

Evolución del pluralismo de medios (MPM16/17)

  2016 2017 Diferencia
Protección básica      
Protección de la libertad de expresión 28 34 Negativa
Protección del derecho a la información 25 56 Negativa
Estándares y protección de la profesión periodística 27 25 Positiva
Independencia y efectividad de las autoridades de medios 50 45 Positiva
Alcance de los medios tradicionales y acceso a internet 44 56 Negativa
Pluralidad del mercado      
Transparencia de la propiedad de medios 19 31 Negativa
Concentración horizontal de la propiedad de medios 59 54 Positiva
Concentración crossmedia de la propiedad y refuerzo de la competencia 71 75 Negativa
Influencia sobre la independencia editorial de los intereses comerciales y de la propiedad 50 50 Sin cambio
Viabilidad de los medios 13 20 Negativa
Independencia política      
Independencia política de los medios 58 50 Positiva
Autonomía editorial 63 63 Sin cambio
Los medios y los procesos electorales 25 38 Negativa
Regulación estatal de los recursos y apoyo a los medios 42 42 Sin cambio
Independencia del Gobierno y financiación de los medios públicos 83 50 Positiva
Inclusión social      
Acceso a los medios de las minorías 46 69 Negativa
Acceso a los medios de las comunidades locales y regionales y de los medios comunitarios 44 44 Sin cambio
Acceso de colectivos con discapacidades 25 33 Negativa
Acceso a los medios de las mujeres 38 64 Negativa
Alfabetización mediática 50 50 Sin cambio

Elaboración de DigiMedios, con datos del MPM2016 y MPM2017.

Un estudio para el Parlamento Europeo recomienda aumentar la transparencia sobre los propietarios directos e indirectos de medios

Con motivo de una reunión sobre el pluralismo de medios en la sociedad digital, organizado con motivo de la presidencia de Estonia de la Unión Europea, se presentó el Análisis comparativo  de la libertad y el pluralismo de medios en los estados miembros de la Unión Europea, elaborado a petición del Parlamento Europeo y coordinado por el  Centro de Estudios de Política Europea (CEPS, por sus siglas en inglés).

A partir del análisis de la situación en siete estados miembros (Bulgaria, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Polonia y Rumanía), los responsables del estudio concluyen que los sistemas mediáticos sufren la existencia de una red de relaciones no transparentes  entre los poderes políticos y económicos en varios países que provoca fallos sistémicos en los mercados de medios y se traduce en disfunciones de la democracia en esos países.

Por este motivo, y a partir de las competencias que la Unión Europea tiene en materia de medios y de libertades, los autores proponen una serie de medidas entre las que se encuentran el seguimiento periódico (bienal) de los riesgos potenciales para el pluralismo de medios; una directiva específica sobre las ayudas estatales a los medios; la revisión de la directiva de servicios audiovisuales para incluir la obligatoriedad de que los estados consigan y mantengan el pluralismo; la creación de una base de datos transparente con información sobre los propietarios directos e indirectos de los medios y los cruces de propiedad; la actualización de la directiva de comercio electrónico en los aspectos referidos a la responsabilidad de las plataformas sobre contenidos de terceros; el desarrollo de proyectos educativos para crear a largo plazo un sistema libre, plural y democrático de medios, y el desarrollo de investigaciones sobre factores individuales que afectan al pluralismo y sobre las nuevas formas de comunicación de masas a través de la red.

Acceso al informe AQUÍ

Se deteriora la situación del pluralismo mediático en España, según los datos del Monitor del Pluralismo de Medios

En España, el pluralismo informativo de los medios ha experimentado un retroceso en el último año, según se desprende de los datos recogidos en el Media Pluralism Monitor, que elabora el Centro para el Pluralismo y la Libertad de los Medios (CMPF, por sus siglas en inglés). De los 11 indicadores que se han medido tanto en el informe de 2016 como en el de 2015, seis de ellos han arrojado un índice mayor de riesgo, en cuatro el riesgo se ha considerado menor, y uno ha permanecido igual.

Los indicadores en que la situación ha empeorado han sido: Independencia y eficacia de las autoridades reguladoras; concentración horizontal de medios; control político de los medios; independencia de la gestión y financiación de los medios públicos; acceso a los medios locales y regionales, y acceso a los medios de los colectivos con minusvalías.

Por su parte, los indicadores que ha mejorado han sido: protección de la libertad de expresión; protección y estándares de la profesión periodística; transparencia de la propiedad de los medios, y concentración transversal de medios.

Finalmente, el indicador de alfabetización mediática no ha experimentado variación.

Según los responsables del informe de 2016 (los profesores Pere Masip, Carlos Ruiz, Jaume Suau, Ángel García Castillejo), los datos indican que en España  hay un riesgo medio para el pluralismo mediático. Aunque desde la restauración de la democracia en nuestro país se ha intentando crear un marco normativo que asegure dicho pluralismo, su implementación ha sido débil  y poco efectiva.

La concentración en la propiedad de los medios pone en riesgo el pluralismo informativo en Europa

El Centro para el Pluralismo y la Libertad de los Medios (CMPMF, por sus siglas en inglés) ha hecho públicos los datos generales de su Media Pluralism Monitor correspondiente a 2016. En los aspectos referidos a protección básica de la libertad de información, independencia política e inclusividad social de los medios los datos referidos a los 28 países de la Unión Europea y otros dos más (Montenegro y Turquía) reflejan unos niveles de riesgo bajo desde el punto de vista del pluralismo mediático. No sucede lo mismo cuando se analiza lo referido a la pluralidad del mercado desde el punto de vista de la propiedad de medios, donde el monitor muestra que se vive una situación de riesgo medio.

Los datos correspondientes a este año no son comparables con los del MPM15, puesto que aquel se refería a 19 países y el de este año a 30.

España: riesgo medio para el pluralismo

Aunque aún no se han publicado los resultados detallados por países, la información facilitada muestra que en el caso de España la situación es de un riesgo medio en los cuatro grandes apartados: protección básica de la libertad de información, pluralidad del mercado, independencia política e inclusividad social.

Un estudio refleja la falta de un marco legal que proteja el pluralismo de medios en Europa

El Observatorio Audiovisual Europeo (EAO, por sus siglas en inglés) acaba de publicar el estudio Media ownership – Market realities and regulatory responses  en el que se constata que las leyes europeas no recogen normas específicas que protejan el pluralismo de medios. Y ello pese a que la Convención Europea de Derechos Humanos -incorporada a los tratados de la Unión Europea-  y la Carta Europea de Derechos Fundamentales recogen no solo la protección a la libertad de expresión, sino además la posibilidad de que existan regulaciones que garanticen la diversidad de medios.

A la hora de profundizar en la razón por la cual no se ha desarrollado ese marco legal que proteja el pluralismo, Mark D. Cole y Silke Hans, del Institute of European Media Law, sostienen que ni la Unión Europea ni el Consejo de Europa han adoptado regulaciones específicas para garantizar la diversidad de medios en un sentido estricto porque se entiende que la garantía del pluralismo de opiniones (incluidas las de los medios) es una expresión política, social y cultural de cada estado miembro y por ello no susceptible de ser sometida a medidas de armonización.

La situación en España

El estudio del Observatorio Audiovisual Europeo pasa revista a la situación de las garantías legales del pluralismo de medios en seis países de la Unión Europea, entre los que se encuentra España.

El capítulo referido a nuestro país -obra del profesor de  la Universidad Autónoma de Barcelona Carlos Llorens- comienza recogiendo la existencia de unas garantías constitucionales a la libertad de expresión y el derecho a comunicar, además dela referencia en la Constitución a que el pluralismo de la sociedad es un principio que debe ser protegido por los medios públicos.

Por otra parte, en España, y de forma diferente a muchos otros países occidentales, nunca ha habido una legislación que previniera de la concentración en el campo de la prensa ni de la propiedad cruzada entre medios. Y ello fue, según el profesor Llorens, debido al papel desempeñado por la prensa durante el proceso de transición democrática que se tradujo en la inexistencia de cortapisas al sector en esta materia y en la de su presencia en el accionariado de los medios audiovisuales. Precisamente, la propiedad de las empresas de radio y televisión sí ha estado regulada, si bien es cierto que poco a poco las normas se fueron haciendo más laxas, hasta las reformas legales que abrieron la puerta a la concentración  televisiva actual.

Entre las escasas limitaciones existentes se encuentran la de que siempre existan al menos tres empresas que tengan licencias de ámbito nacional (independientemente del peso económico o de audiencia que tengan cada una de ellas) y la de que al menos existan tres operadores de multiplex, estableciendo un máximo de dos multiplex por operador.

Web del Observatorio Audiovisual Europeo (pinchar AQUÍ)

Los españoles ven los medios plurales en lo editorial pero presionados política y económicamente

Un 57% de los españoles considera que los medios de comunicación del país ofrecen una diversidad de puntos de vista y de opiniones, si bien sólo el 21% piensa que esos medios proporcionan una información libre de presiones políticas y comerciales y, en el caso de los medios públicos, es únicamente el 20% quienes creen que su información está libre de presiones políticas. Los datos corresponden a un Eurobarómetro especial sobre Pluralismo de Medios, del que se anticiparon los datos para el conjunto de la Unión Europea a mediados de noviembre, durante la celebración de unas jornadas sobre el tema organizadas por la UE, y ahora se han distribuido los resultados individuales país por país.

En relación a la situación hace cinco años, el 21% considera que los medios son ahora más libres e independientes (el 25%, piensa que menos), mientras que el 34% cree que ahora ofrecen más puntos de vista y opiniones (el 13% que menos).

Por lo que se refiere a la fiabilidad de la información recibida de esos medios, mientras que el 59% no la considera fiable, el 38% cree que sí lo es. Cabe destacar que en este extremo los datos obtenidos en España son muy diferentes de los del conjunto de la Unión, donde el 53% se inclina por considerar la información recibida fiable, frente al 44% que piensa que no lo es.

Por medios y al igual que sucede en el conjunto de la Unión Europea, el porcentaje de españoles que consideran fiable la radio (54%) es el más alto, seguido por los periódicos impresos o en internet (43%), la televisión (31%) y los medios sociales (26%).

Un estudio de la UE califica de alto riesgo para el pluralismo el grado de concentración de medios en España

La concentración de medios en España supone un alto riesgo para el pluralismo informativo, según se recoge en el Media Pluralism Monitor 2015, elaborado por el Centro para el Pluralismo de los Medios y la Libertad de Expresión (CMPF, por sus siglas en inglés), dependiente del Instituto de la Universidad Europea, de Florencia (Italia). El estudio, financiado por la Unión Europea, lo han realizado 18 equipos de investigación (1), pertenecientes a otros tantos países de la Unión. Un estudio adicional sobre Malta lo realizó personal del CMPF.

En una escala  que va desde riesgo despreciable hasta el 100% de riesgo, el estudio califica la situación en España en protección básica del 25% (riesgo bajo), del 34% (riesgo medio) para la independencia política y la integración social, y del 69% (riesgo alto) la correspondiente al pluralismo del mercado de los medios.

Esas cuatro áreas  recogían cada una los siguientes indicadores: 1) protección básica (protección de la libertad de expresión y del derecho a la información, protección y estándares de la profesión periodística e independencia de las autoridades nacionales);  2) pluralismo del mercado (transparencia en la propiedad y concentración, tanto en un medio como cruzada entre varios); 3) independencia política (parcialidad política hacia los medios; politización del control de los medios y de las redes de distribución;  publicidad institucional; independencia de la gestión y financiación de medios públicos; independencia de las agencias de noticias), y 4) integración social por los medios (acceso a los medios de grupos sociales y culturales; disponibilidad de plataformas para medios comunitarios; acceso a los medios para colectivos discapacitados; centralización del sistema de medios; cobertura universal de los medios públicos y de internet y alfabetización mediática).

Por lo que se refiere a los indicadores de protección básicos, el informe aprecia que los riesgos son despreciables o de baja intensidad en el caso de la protección existente a la libertad de expresión y al derecho a la información o en el caso de la independencia respecto a las autoridades nacionales, aunque señala la preocupación existente por la reciente aprobación de la Ley de Seguridad Ciudadana, también conocida como “ley mordaza” por los potenciales riesgos para el ejercicio de la actividad informativa.

Sin embargo, eleva el riesgo al nivel medio para la protección y los estándares de la profesión periodística. Ello se debe, según se recoge en el informe, a que si bien tanto sindicatos como asociaciones de periodistas denuncian las presiones ejercidas sobre los profesionales, en ambos casos carecen de mecanismos que les permitan asegurar la independencia de los periodistas. Además, debe destacarse que ni la Constitución ni otras leyes se refieren explícitamente a la protección de las fuentes periodísticas.

En el área del pluralismo del mercado, donde el informe califica la situación de España de riesgo alto, dos de los indicadores -los que miden la transparencia de la propiedad y la concentración- registran un nivel medio (50% y 58%, respectivamente). En el primer caso, debe señalarse que aún cuando existen ciertas normas que regulan la transparencia de la propiedad de los medios audiovisuales, en el caso de los impresos y digitales son inexistentes y no hay requisito alguno. Lo mismo sucede para la concentración en un medio, pero en el caso audiovisual los porcentajes de concentración económica del mercado y de las audiencias elevan el nivel de riesgo.

Donde el informe marca el nivel máximo de riesgo (100%) es en el caso de la concentración cruzada entre varios medios, puesto que en España no existe ninguna regulación que limite la presencia simultánea en más de un mercado y solo existen indicaciones de que dicha presencia debe ser contemplada por los daños a la competencia en el caso de operaciones de concentración mediática.

En el capítulo de la influencia política, donde el informe aprecia un nivel de riesgo medio, se da el caso de que tres indicadores  se sitúan en un nivel bajo, por debajo del 33%, y son los de la  parcialidad política hacia los medios (29%) y la politización del control de los medios (31%) y de las redes de distribución (17%). Sin embargo, el riesgo es medio en el caso de la publicidad institucional (39%), la independencia de la gestión y la financiación de los medios públicos (50%) y la independencia de las agencias de noticias (38%).

En el caso de los medios públicos, se señala como motivos de riesgo la eliminación del consenso parlamentario a la hora de elegir los responsables de los medios públicos y la ineficiencia de los mecanismos de control de la gestión y la financiación de dichos medios.

Finalmente, y en lo que se refiere al papel integrador, tres indicadores muestran niveles de riesgo despreciables o bajos (acceso de colectivos discapacitados (sin riesgo apreciable), centralización del sistema de medios (25%) y cobertura de los medios públicos y de internet (19%), pero otros tres  registran niveles medios (el acceso de grupos sociales y culturales (35%) y la alfabetización mediática (50%)) e, incluso, alto, como es el 75% en la disponibilidad de plataformas para medios comunitarios.

(1) Luis Palacio, responsable de DigiMedios, ha participado en el equipo responsable de la realización del estudio en España, coordinado por el profesor Juan Luis Manfredi, de la Universidad de Castilla La Mancha.

 

La concentración de la propiedad es la amenaza más extendida para el pluralismo de medios en Europa, según el CMPMF

La concentración en la propiedad de los medios de comunicación es la amenaza más extendida en Europa para el pluralismo de los medios y la información, según un estudio del Centre for Media Pluralism and Media Freedom (CEPMF), del Instituto de la Universidad Europea de Florencia (Italia), que se ha hecho público hoy.

Se trata de un estudio piloto referido a nueve países del norte, sur, este y oeste de Europa realizado por encargo de y financiado por la Unión Europea, con el objetivo de contar con un sistema que permita evaluar el pluralismo mediático en los diferentes estados miembro de la UE.

De acuerdo con los resultados del estudio y dentro de los países analizados (Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Estonia, Francia, Grecia, Hungría, Italia y Reino Unido), la principal amenaza para dicho pluralismo procede del grado de concentración en la propiedad de los medios, puesto que en todo ellos el monitor muestra un nivel de riesgo entre medio y alto.

Una amenaza de esta intensidad no se produce en otros aspectos que también caracterizan a dicho pluralismo como el cultural (acceso de minorías y grupos concretos a los medios); el geográfico (representación en los medios de las entidades locales y regionales); el político (presión e interferencia en el funcionamiento de los medios); el pluralismo de género, y en los aspectos básicos, como la protección de la libertad de expresión y el derecho a la información (que incluye los derechos de los periodistas), el nivel de educación en el uso de los medios o el marco legal. En todos estos casos, aunque hay países en los que se detectan niveles de riesgo altos, esto no se produce nunca en todos como sucede con la concentración de medios.

El estudio tal y como se ha realizado a lo largo del último año es una prueba que ahora debería extenderse al resto de los países de la Unión Europea.

Comienzan a conocerse los test del monitor europeo del pluralismo informativo

La semana pasada se hizo público el informe correspondiente al Reino Unido de las pruebas piloto del Monitor del Pluralismo de los Medios, promovido por la Comisión Europea y que coordina el Centro para el Pluralismo y la Libertad de los Medios (CMPMF), dependiente del Instituto Universitario Europeo de Florencia.

El citado Monitor se puso en marcha después de que el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea manifestasen su preocupación  en relación al pluralismo de los medios en Europa y tras encargar la Comisión un informe sobre la mejor forma de medir dicho pluralismo. Actualmente diferentes instituciones están desarrollando unas pruebas piloto con el fin de medir el pluralismo en Bélgica, Dinamarca, Estonia, Francia, Grecia Hungría, Italia y el Reino Unido.

El pluralismo de medios, entendido como un objetivo político en las sociedades democráticas, trata de asegurar el acceso de los ciudadanos a una amplia variedad de fuentes de información, opiniones y posicionamientos y de reducir la influencia de las opiniones dominantes, de los gobiernos, pero también de particulares, en la formación de las opiniones públicas.

Para medirlo se han establecido 34 indicadores políticos, legales, económicos y sociopolíticos. Entre los primeros los hay que tratan de mostrar las salvaguardas existentes a la libertad de expresión, el derecho a la información o el acceso a los medios públicos. Entre los económicos los hay que buscan determinar el grado de concentración en la propiedad y en el reparto de las audiencias, y entre los sociopolíticos los hay que miden las garantías de los grupos con necesidades especiales o el control político sobre la propiedad de los medios o de las redes de distribución. Para cada uno de los indicadores se contemplan tres niveles: el riesgo bajo indica que no es necesario adoptar ninguna medida al respecto; el riesgo moderado implica que se precisa prestar atención al indicador y que es posible que sea necesario tomar alguna medida. El riesgo alto, finalmente, entraña que es preciso prestar una atención inmediata y promover las medidas necesarias para corregirlo.

En el caso del test del Reino Unido, desarrollado en colaboración con el Reuters Institute, se ha identificado que en un 62% de los indicadores el riesgo es bajo; que en el 20% hay un riesgo moderado o medio (por ejemplo en aspectos como en la salvaguarda de la profesión periodística o los sesgos políticos de los medios), y que en un 18% de los indicadores existe un riesgo alto (por ejemplo en la concentración de la propiedad en medios y plataformas o en las salvaguardas para el acceso a las emisiones de los medios públicos de grupos culturales o sociales).