Ejecutivos de medios de todo el mundo están preocupados ante el futuro, según una encuesta de PwC

Una encuesta realizada por la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC) a los principales ejecutivos de 64 compañías de medios de comunicación en todo el mundo ofrece una visión con luces y sombras sobre el futuro inmediato del sector, especialmente si se compara con las visiones de los responsables de otras ramas de la industria.

De acuerdo con la encuesta, el 86% de los encuestados considera que, en el próximo lustro, los cambios en los comportamientos de los consumidores serán disruptivos (el 68% en otras industrias), mientras que el 77% está preocupado porque siga aumentando el número de competidores.

Otro frente de preocupación es la adopción de tecnologías centrales para el negocio, aspecto que preocupa mucho al 75% de los ejecutivos de medios, frente al 64% global.

Por lo que se refiere a las perspectivas a corto plazo, el 23% de los encuestados creía que su empresa no crecería este año frente al 77% que pensaba que si lo haría. Para el conjunto de los sectores esos porcentajes eran del 12 y del 88%. A más largo plazo las expectativas de continuar creciendo mejoran para acercarse a las del conjunto de la industria.

Entre los factores que los responsables de medios destacaban como amenazas para sus negocios se encontraban la incertidumbre geopolítica, la sobre-regulación y los populismos, seguidos a corta distancia por el terrorismo, el proteccionismo y la presión fiscal.

El informe 2013 de Uteca pone de manifiesto las incertidumbres que atenazan al sector

El informe La Televisión en España, 2013, que presentó esta semana la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (Uteca), recoge algunas de las incertidumbres que sufre el sector actualmente.

En la primera parte del informe, elaborada por la consultora Deloitte, una vez dejada constancia del cierre del proceso de concentración empresarial con la fusión de Antena 3 y La Sexta en Atresmedia, se señala el impacto que ha tenido la sentencia del Tribunal Supremo de noviembre de 2012 que anulaba la concesión de una serie de canales por un Consejo de Ministros de julio de 2010.

Dicha sentencia, que ha sido recurrida, ha generado en el sector una situación de incertidumbre, se lee en el informe, que «ha ralentizado buena parte de los procesos de ordenación y restructuración de los operadores y canales. Se ha detenido el proceso de migración de canales a nuevas frecuencias, no dejando espacio a las operadoras digitales y de banda ancha de las empresas de telefonía móvil [dividendo digital] que la Unión Europea exige, y en definitiva, ha condicionado al sector a una situación de espera que puede hipotecar en parte su futuro».

A esto se han añadido los efectos de la crisis económica, y los esfuerzos en reducción de costes no han sido suficientes para hacer frente al retroceso de los ingresos de explotación, derivados de la caída de la inversión publicitaria sobre todo. Como consecuencia, el resultado neto de explotación (EBITDA) agregado del sector en 2012 se redujo en un 54% y se ha intensificado la pérdida de rentabilidad del sector pese a los procesos de concentración. Esta situación a experimentado una ligera mejoría en el primer semestre de 2013, que deberá confirmarse con las cifras completas del ejercicio.

Como consecuencia de la situación que vive el sector, se ha producido un estancamiento de las inversiones, ya que, según sea la posición que adopte el Gobierno y la solución que se de finalmente al contencioso provocado por la sentencia, podría producirse una entrada de nuevos operadores económicamente solventes en el mercado.

A este respecto, y en el marco de la jornada organizada por Uteca para presentar el informe, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, solicitó diálogo para encontrar una solución definitiva que permita liberar el dividendo digital y que concilie las exigencias legales y de los tribunales con las necesidades de las cadenas de televisión.

Por otra parte, según el informe, la incertidumbre hace que no se estén atendiendo suficientemente fenómenos como la creciente importancia de la televisión conectada; los modelos de consumo audiovisual alternativos (segunda pantalla, consumo asincrónico de contenidos por internet, etcétera), o los modelos de análisis de comportamiento de la audiencia que implican costes e inversiones adicionales y las oportunidades que se generan en países como Méjico o Colombia que podrían interesar a los operadores españoles.

Por lo que se refiere a la televisión de pago, se mantiene el porcentaje de penetración en los hogares españoles -en torno al 25%- muy alejado de otros países europeos. En esa penetración no ha influido el hecho de que este año los grandes encuentros de la Liga Nacional de Fútbol Profesional se emitieron en televisión de pago y las emisiones en abierto se programaron fuera del fin de semana. Según los responsables del informe «La tradicional calidad de la oferta de televisión en abierto no parece ser ya el único argumento que explique esta cuota de penetración en los hogares relativa y comparativamente baja. La ausencia de una inversión significativa en promociones y marketing del producto, la falta de apuestas en contenidos diferentes y novedosos, posiblemente provocado por la exigencia de recursos económicos del contenido deportivo, y las urgencias financieras de los actuales operadores, pueden ser argumentos que expliquen también la atonía en el crecimiento de la cuota de mercado de la televisión de pago».