Los muros de pago, los cambios en los algoritmos y la desinformación crean el trasfondo del Congreso de Periodismo Digital

Aunque no había ponencias dedicadas específicamente a los muros de pago, a los cambios de algoritmo y a la lucha contra la desinformación, fueron temas que afloraron una y otra vez en las intervenciones del Congreso de Periodismo Digital, que se ha celebrado en Huesca los días 14 y 15 de marzo. Un congreso que alcanzaba su vigésima edición, desde que nació en el  año 2000, promovido por el periodista Fernando G. Mongay, como unos encuentros que reunían a un grupo de jóvenes que trabajaban en el periodismo digital en los medios españoles al comienzo del siglo XXI.

En la charla inaugural entre Sol Gallego y Juan Carlos Iragorri (directivo de la colombiana RCN Radio), la directora de El País constataba que “los ingresos publicitarios digitales no son suficientes y, en algún momento, habrá que llegar al muro de pago”. Un cambio complicado que pasa por decidir qué contenido será en abierto que permita mantener un determinado ingreso publicitario, y qué contenido estará cerrado y que sea suficientemente atractivo para que los suscriptores se decidan a pagar. “No sé el tiempo que nos llevará tomar esa decisión, concluyó Sol Gallego Díaz.

También los problemas derivados de los cambios de algoritmo –y especialmente los surgidos con Facebook- aparecieron con frecuencia a lo largo del congreso. Por ejemplo, durante la ponencia de María Sánchez (periodista española que ha trabajado en ProPublica en Estados Unidos, y que se incorporará en breve a The Washington Post) dedicada al Periodismo con y para la audiencia, y en la que se proponía como una alternativa al trabajo con las plataformas el apostar por el periodismo para comunidades demográficas o con intereses concretos; una alternativa posible utilizando herramientas de relación con la audiencia, que permiten unos flujos de información más directos y menos mediados.

Y en tercer lugar también la desinformación planeó sobre el congreso. A ella se refirieron, por ejemplo, los participantes en la mesa redonda Periodismo y mensajería móvil, protagonizada por Clara Jiménez (Maldita.es), Juanlu Sánchez (Eldiario.es), Macarena Barrios (Dogtrack) y Angela N. Bonachera (Lasexta.com). Y es que, como también se señaló en Huesca, el lector informado vive una época espléndida porque tiene acceso a la mejor información, pero el resto de la sociedad vive en una permanente situación de riesgo al distribuirse por las redes un enorme volumen de información no elaborada con criterios periodísticos profesionales, como señaló José Luis Trasobares, presidente de la Asociación de la Prensa de Aragón en su discurso de despedida.

Al margen de estos temas, en la apretada agenda del congreso se abordaron asuntos como el periodismo y la despoblación, los discursos de odio, el periodismo latino en Estados Unidos o, lo que ya es una cuestión trascendental en el mundo del periodismo, la relación entre el tráfico y la audiencia de los medios. Y es que, como señaló Antonio Rull, moderador de esta última mesa redonda “dejamos digital en el título, porque queda bonito, pero de lo que hablamos es de periodismo”.

Periodistas y ciudadanos difieren sobre la importancia de la distintas fuentes de información, según el informe profesional de la APM

Los periodistas y los ciudadanos españoles coinciden en que la televisión es la principal fuente informativa de los españoles. Sin embargo, ambos colectivos difieren a la hora de elegir cuál es la segundo en importancia. Para los profesionales de la información serían las redes sociales. Los ciudadanos, en cambio, se decantan por los diarios en internet. Esta divergencia se incluye en la información contenida en el Informe Anual de la Profesión Periodística, 2016, editado por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y que se presentó a mediados de diciembre.

Ambos colectivos coinciden de nuevo al señalar como tercera fuente más importante la radio. A continuación los periodistas sitúan los diarios digitales, y los ciudadanos, las redes sociales.

En el informe se recogen también datos sobre la actitud proactiva o pasiva de los ciudadanos respecto a la  información de actualidad. La mayor parte de la población -el 78,7%- busca esa información en medios convencionales o digitales. El 21,3% restante manifiesta que la recibe a través de las redes sociales que emplea para estar en contacto con otras personas.  Es relevante señalar que los ciudadanos más jóvenes buscan menos la información, limitándose a recibirla a través de las redes y que ese comportamiento es justo el opuesto en los ciudadanos de más edad.

 

Advertencia: el director del Informe Anual de la Profesión Periodística es Luis Palacio, autor, también, de DigiMedios.

Más de la mitad de los periodistas británicos ya trabaja en medios digitales

Desde 2012, la proporción de los periodistas del Reino Unido que trabajan en medios digitales ha pasado del 26% al 52%, mientras que los que lo hacen en periódicos ha descendido del 56% al 44%, según un estudio sobre el periodismo en ese país, publicado por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo (RISJ, por sus siglas en inglés).

Según dicho estudio actualmente hay unos 30.000 periodistas que trabajan total o parcialmente en medios digitales y aquellos que prestas sus servicios exclusivamente en este área están peor retribuidos que quienes trabajan sólo para periódicos.

Por lo que se refiere a los salarios, un 20% de los periodistas tienen ingresos inferiores a las 19.200 libras (unos 24.300 euros), si bien el 83% de los periodistas de menos de 30 años ganan menos de 29.000 libras (unos 36.800 euros), lo que, debido al coste de la vivienda en el Reino Unido, implica un notable reto el aspirar a convertirse en propietario.

Según el estudio, firmado por los especialistas Neil Thurman, Alessio Cornia y Jessica Kunert, el 54% de los periodistas trabajan para un único medio y trabajar para varios no entraña un beneficio económico claro.

En promedio, un periodista produce unas diez piezas/noticias a la semana, si bien, en el caso de los periodistas online, está cifra se duplica.

Dialogados apuesta por el periodismo de fondo sobre la sociedad y la cultura

A finales de abril se puso en marcha Dialogados (www.dialogados.com), una web sobre cultura y sociedad, que apuesta por un periodismo reposado, de fondo, y que trata de evitar el ritmo de la inmediatez, habitual en otros medios.

Dirigida por Javier Ortega e impulsada por un grupo de cuatro profesionales más, donde colaboran periodistas y diseñadores, Dialogados se centra en el género de la entrevista en profundidad, de la que ya ha publicado algunas con filósofos (Javier Goma), escritores (Lorenzo Silva) o políticos (Borja Sémper). Las entrevistas, además de su versión para leer en la web, son maquetadas para que los lectores interesados las puedan imprimir.

Nacida inicialmente sin ánimo de lucro, sus impulsores no descartan a medio plazo buscar fuentes de ingresos, aún por definir, pero que permitan al menos cubrir los costes de la web. Los cinco promotores de Dialogados compaginan su labor en ésta con otros trabajos.

Los periodistas occidentales creen que su trabajo se endurecerá en el futuro

Una encuesta realizada a un grupo de periodistas occidentales muestra que en su opinión las condiciones en que los periodistas desempeñarán su trabajo empeorarán en el futuro y que su actividad tendrá un menor soporte institucional, es decir que estará menos respaldada por grandes empresas de medios como sucedió en el pasado.

La encuesta (ver resultados AQUÍ) realizada por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo (RISJ) con la colaboración de la Sociedad de Periodistas Profesionales (SPJ) fue contestada por 509 periodistas, en su mayor parte de Estados Unidos (79%), pero también por canadienses (3%), europeos (9%) y de otros países (9% restante).

Entre las causas de ese endurecimiento del trabajo periodístico en los próximos años se encuentra el que los encuestados creen que los periodistas se verán forzados a preparar más informaciones e historias, que tendrán menos posibilidades de desconectar de su trabajo y que este se realizará en condiciones más estresantes que las de otros profesionales cualificados.

Según el informe del RISJ que recoge la encuesta, y que se titula Journalists´ Perceptions of the Future of Journalistic Work, aunque los temores de los encuestados se refieren en gran medida a un empeoramiento respecto a las condiciones laborales y profesionales habituales en el periodismo de la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI, su postura respecto a su profesión es que sigue siendo un conjunto de prácticas  y técnicas relativamente estable, que no dependen de medios en concreto y cuya existencia, piensan, no está amenazada.

Para los responsables del estudio, los resultados de la consulta resultan llamativos por varios motivos: primero, porque los periodistas no niegan que el impacto de los cambios en los medios no modifique también el trabajo periodístico; segundo, porque pese a reconocer que ejercer el periodismo va a ser más duro y estresante en el futuro no creen que el periodismo en sí se encuentre en peligro de extinción, y, tercero, porque los resultados de la encuesta resultan bastante consistentes entre los distintos tramos de edad, entre los géneros y sin independientes de la mayor o menor experiencia profesional.

Google y un grupo de editores europeos lanzan una iniciativa de información digital

La compañía estadounidense Google y un grupo de editores europeos e instituciones vinculadas al mundo de los medios informativos han creado una alianza para promover el periodismo en Europa bajo el nombre Digital News Initiative (DNI), según ha informado Google en uno de sus blogs.

Entre los medios y editoras que se han incorporado a la DNI se encuentran: El País, Unidad Editorial, Vocento, Grupo Godó, 20 Minutos España y El Confidencial. Entre los medios extranjeros: Les Echos (Francia), FAZ (Alemania), The Financial Times (Reino Unido), The Guardian (Reino Unido), NRC Media (Holanda), La Stampa (Italia) y Die Zeit (Alemania). Entre las instituciones se cuenta con el European Journalism Centre (EJC), Global Editors Network (GEN) e International News Media Association (INMA).

El objetivo de la DNI es dar soporte a un ecosistema informativo sostenible y promover la innovación en el periodismo digital, mediante la colaboración y el diálogo entre el sector tecnológico y el de noticias.

La DNI se centrará en tres áreas: el desarrollo de productos, el apoyo a la innovación y formación e investigación. En los próximos tres años, la compañía del buscador destinará 150 millones de euros a proyectos “que demuestren nuevas formas de pensar en la práctica del periodismo digital”.

La confianza en la información se desplaza a las fuentes digitales, según el barómetro Edelman

La red de compañías de relaciones públicas Edelman acaba de hacer público su informe anual sobre la confianza del público en los gobiernos, las empresas, los medios de comunicación y las organizaciones no gubernamentales y en él se muestra que paulatinamente los ciudadanos van confiando más en la información que reciben y buscan en el mundo online que la que reciben de medios de comunicación tradicionales como diarios o televisiones. En este caso la información está basada en una encuesta a ciudadanos de 20 países, con edades entre los 25 y los 64 años y con un título de grado universitario.

Así en el Barómetro 2015, se ve cómo las fuentes más utilizadas para confirmar las noticias que se reciben son las búsquedas online, que en los tres últimos años (2013, 2014, 2015) han pasado de ser mencionadas por un 34% a un 37% de los encuestados. En ese periodo quienes mencionaron la televisión descendieron del 22% al 20%, mientras que los periódicos pasaron del 19% al 18%. La trayectoria del uso de fuentes para noticias de última hora y como principales fuentes de información fue parecida.

 

Confianza en fuentes de información. Barómetro Edelman

  2013 2014 2015
Fuente para contrastar noticias      
Búsquedas online 34% 36% 37%
Televisión 22% 20% 20%
Diarios 19% 19% 18%
Fuente principal de información general      
Búsquedas online 25% 29% 31%
Televisión 24% 22% 22%
Diarios 25% 25% 21%
Fuente principal para últimas noticias      
Búsquedas online 26% 27% 27%
Televisión 28% 27% 27%
Diarios 20% 19% 18%
Fuente: Barómetro Edelman 2015      

Interrogados por la confianza que merecen como generadores de contenido, los periodistas aparecieron en una posición neutral (53%) mientras que los encuestados manifestaron mayor confianza en la información facilitada por familiares y amigos, por expertos académicos y por las compañías que utilizan.

El Barómetro de Edelman descansa en varias encuestas: una online, otra general a la población de varios países y a otra a colectivos concretos.

La periodista y profesora Emily Bell indaga en la intersección entre periodismo y tecnología

Aunque algunos pioneros del periodismo lo fueron también de la tecnología de la comunicación, hoy se ha llegado a un punto en el que los espacios informativos ya no están controlados por quienes hacen las noticias. Al perder el control de los canales por los que la información fluye hasta las audiencias, la esfera pública de la información hoy está articulada por una serie de compañías privadas de origen tecnológico y nacidas en Silicon Valley. Esta es la constatación de partida realizada por Emily Bell, quien fue directora digital del diario británico The Guardian y hoy es profesora en la estadounidense Columbia School of Journalism.

Bell pronunció la semana pasada una conferencia en el Reuters Institute, de Oxford (Reino Unido) titulada “Silicon Valley and Journalism: Make up or Break up?” (que podría traducirse como “Silicon Valley y el Periodismo: acordar o romper”). En su conferencia, Bell dijo que el hecho de que los estándares informativos, las herramientas periodísticas y las normas de publicación sean ahora filtradas por unas compañías de software que no están sujetas a ningún control es un problema no sólo para el periodismo sino para el conjunto de la sociedad.

Según la conferenciante, las compañías tecnológicas sostienen insistentemente que las suyas son plataformas neutrales; regidas por los intereses y las elecciones de los usuarios, que se traducen en unos algoritmos de selección de información, y que no está entre sus objetivos el tomar ninguna decisión de tipo editorial. Pese a ello, el hecho de que no sea posible conocer los algoritmos empleados para suministrar un material sensible -e influyente- como la información; las revelaciones de Edward Snowden en el sentido de que una agencia de seguridad estadounidense había accedido a información canalizada por estas compañías, o el hecho de que en un momento dado, por ejemplo, los responsables de Twitter decidieran suprimir los vídeos relativos a la ejecución de un periodista norteamericano por parte del Ejército Islámico (algo que podría considerarse como cercano a una decisión editorial), permiten dudar a Emily Bell de la asepsia informativa declarada por las compañías tecnológicas. Y ello, además de las implicaciones que siempre tiene una decisión tecnológica.

Para la ex directiva de The Guardian: “Si existe una prensa libre, los periodistas ya no están a cargo de ella. Los ingenieros que no suelen pensar en el periodismo, en el impacto cultural o en la responsabilidad democrática toman decisiones todos los días que conforman cómo se crean las noticias y como se diseminan”,

Ante esta situación, Emily Bell cree que es perentorio trabajar en tres iniciativas: desarrollar herramientas y servicios que pongan el software al servicio del periodismo; hablar más de regulación y no tanto en lo referido a los derechos de autor como a los problemas de monopolio, el estatus de infraestructura que estas plataformas han alcanzado, o la opacidad de su funcionamiento, y, por último, informar de la tecnología, pero no de las ventas del último terminal, sino de la tecnología desde el punto de vista de los derechos humanos o de los problemas políticos que entraña. Es necesario, según Bell, explicar estos nuevos sistemas de articulación del poder en nuestra sociedad y convertirlos en algo sujeto a control.

La Global Editors Network abre su cita en Barcelona con el periodismo hecho por máquinas

La Global Editors Network (GEN), una asociación creada para promover el periodismo de calidad en las redacciones, inició ayer unas jornadas en Barcelona con una serie de sesiones dedicadas al periodismo de robots, es decir al periodismo realizado por programas informáticos a partir de información contenida, mayoritariamente, en bases de datos.

En el discurso inaugural de las jornadas, Bertrand Pecquerie, consejero delegado de GEN, ya advirtió que, aunque el periodismo hecho por robots ha sido un tema tabú en las redacciones y su expansión no sea inminente (“no será para septiembre”, dijo), sí es cierto que se trata de un fenómeno sobre el que es necesario reflexionar.

En la primera jornada de la GEN Summit de Barcelona se presentaron sobre este tema distintas experiencias, como las dirigidas por el profesor Larry Birnbaum de la Universidad Northwestern de Chicago (EE.UU) en las que a partir de bases de datos, un programa elabora noticias sobre temas tan diversos como eventos deportivos, evolución de compañías o rankings de instituciones.

En el transcurso de la misma sesión, David Sancha, director general de Xalok (una compañía dedicada al software para redacciones), subrayó hasta qué punto la automatización ha llegado a las redacciones. Según Sancha, los robots ya escriben noticias (y puso de ejemplo las que acababa de mostrar Birnbaum); ya editan (como ha mostrado el proyecto de The Guardian de una publicación confeccionada automáticamente a partir de textos de periodistas), ya diseñan (como sucede con agregadores como Flipboard), e, incluso, ya venden publicidad (pues no otra cosa son los sistemas de asignación de publicidad digital en tiempo real, o RTB, por sus siglas en inglés).

El contrapunto a las experiencias con robots que realizan trabajos periodísticos lo puso el periodista Tom Kent, de Associated Press, quien, sin negar las posibilidades de este tipo de experiencias siempre que se parta de bases de datos de calidad, señaló algunos de los interrogantes que abren: desde la imparcialidad (la selección de información, por ejemplo, dependería de algoritmos que no tienen por qué estar diseñados para que actúen de forma imparcial) o la transparencia, hasta problemas derivados de la detección de errores (los programas automáticos permitirían elaborar información a un ritmo mucho mayor que el humano), la propiedad de las informaciones y, sobre todo, la responsabilidad por la información elaborada.

Los españoles piensan que los medios influyen mucho, según el CIS

Los españoles consideran que los medios de comunicación influyen mucho o bastante en las opiniones que se tienen sobre asuntos concretos y a la hora de hacer que un tema sea importante para a sociedad, según se desprende de los datos del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas CIS, en el que se han incluido varias preguntas acerca del papel de los medios y de los profesionales del periodismo.

Así, porcentajes superiores al 40% de los encuestados considera que los medios influyen mucho en lo que la gente piensa sobre un tema concreto (42%) y a la hora de hacer que un tema sea importante para la sociedad (45,5%). Los porcentajes de quienes creen que los medios influyen bastante son del 47,4% y del 45,8%, respectivamente. En el barómetro también se preguntaba por el grado de influencia de los medios en las políticas de los diferentes gobiernos, que el 21,9% de los españoles considera mucha y el 42,1%, bastante.

Por lo que se refiere al grado de confianza que los españoles manifiestan en los diferentes tipos de información, puede destacarse que en una escala de 0 (no confía en absoluto) a 10 (confía totalmente), los encuestados otorgan valores medios superiores al 5 a la información de cultura (6,37), de deportes (6,16) y a la internacional (5,53), pero “suspenden” a la información política (4,01) y económica (4,80).

En relación al grado de confianza en los diferentes medios (y siguiendo la misma escala de 0 a 10), la radio es el medio en el que más se confía (5,85), seguido por la prensa escrita (tanto en papel como en internet), con un 5,59, la prensa digital que no tiene versión en papel (5,53) y la televisión (5,33). Blogs y redes sociales obtienen puntuaciones por debajo de 5 (4,65 y 4,56, respectivamente).