La inversión de las televisiones españolas en series aumenta a costa del cine

En 2018 las televisiones españolas invirtieron 305,222 millones de euros en series (253,344 millones, en españolas y 51,878 millones, en europeas), lo que representa el 78% del total de la inversión de las televisiones en obra audiovisual, según el informe anual realizado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) encargado de controlar dicha inversión. Entre 2010 y 2018 el porcentaje destinado a series pasó del 39% al 78% citado.

Al mismo tiempo, el porcentaje de inversión dedicado al cine ha descendido. Así, la inversión realizada en cine en 2018, ascendió a 80,5 millones de euros, frente a los 84 millones de 2017. Del total, 70,3 millones de euros se han destinado a la inversión en cine en lenguas oficiales en España, el 87%.

En conjunto la inversión en obra audiovisual europea entre los dos años pasó de 139,316 millones a 389,523 millones, con un crecimiento del 180%. Debe señalarse que el monto destinado a la inversión en obra audiovisual europea supera ampliamente al obligado por la ley.

Estas inversiones se realizan en el marco de la Ley General de Comunicación Audiovisual. De acuerdo con ésta, los prestadores del servicio de comunicación audiovisual o a los operadores de telecomunicaciones que difundan canales de televisión están obligadas a destinar el 5% de sus ingresos de explotación (6% si la empresa es pública) a la financiación de cualquier tipo de obra audiovisual europea.

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Más del 90% de los españoles consideran la desinformación como un problema importante, según un informe de la APM

De acuerdo con la Encuesta de Impacto del Periodismo, casi la mitad de los españoles (49%) consideran que la desinformación es un problema importante, mientras que un 42% adicional la califica de un problema importante.

Dicha encuesta forma parte de la investigación en que se basa el Informe Anual de la Profesión Periodística, que edita la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), que se presentó en Madrid el pasado 18 de diciembre. En dicho informe, sobre datos de encuestas propias realizadas a profesionales del sector, así como de otras fuentes estadísticas se realiza un diagnóstico del estado de la profesión en el año 2019.

Como es habitual en la redacción del informe, además de los datos más generales sobre la situación de la profesión, este año se incluye un capítulo dedicado a una cuestión particular que afecta de lleno a los profesionales de la información y sus audiencias: la desinformación. Está elaborado sobre datos de la citada encuesta realizada para el Informe, así como del Eurobarómetro, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y diversas fuentes de información sobre medios de comunicación.

De acuerdo con el plan de acción contra la desinformación de la Unión Europea, la desinformación es “la información falsa o engañosa que se crea, presenta y disemina con el fin de obtener una ganancia económica o con la intención de engañar y causar un perjuicio público, perjuicio que incluye la amenaza a procesos democráticos, pero también a bienes públicos como la salud, el medioambiente o la seguridad”.

El fenómeno de la desinformación se produce en un momento en el que la manera en la que los ciudadanos acceden a las noticias y la información está cambiando. Entre las nuevas generaciones, los medios tradicionales pierden relevancia a favor de las redes sociales y los medios digitales. De acuerdo con los datos de un Eurobarómetro especial realizado a comienzos de 2018, los europeos aún confían más en los medios tradicionales —radio (70 %), televisión (66 %) y diarios y revistas de información impresos (63 %)— que en los medios online, como diarios digitales (47 %), portales de vídeos y podcasts (27 %) y redes sociales (26 %). Sin embargo, el mismo Eurobarómetro revelaba que el crecimiento en importancia de redes sociales y medios digitales no se ha detenido. Así, en aquel momento, los europeos ya otorgaban una importancia similar a la televisión (69%) y a los diarios digitales (68%).

Como antes se indicaba, los datos revelan que en España existe una sensibilización importante respecto a la desinformación. Además,el potencial impacto de la desinformación podría verse incrementado por la tendencia de los españoles de no informarse de manera sistemática. En el Barómetro poselectoral del CIS, publicado en septiembre de 2019, los españoles que declararon informarse habitualmente de cuestiones de política rondaban el 30 %, variando desde el 23 % de los que utilizaban la radio y los diarios hasta el 34 % de quienes usaban internet. En España, la televisión se presenta como un caso aparte dado que un 62% de los españoles declaró utilizarla para informarse de forma habitual.

Por otro lado, según se refleja en el Informe de la APM, las iniciativas para combatir la desinformación se han incrementado en los últimos años. A iniciativas privadas como las webs de verificación de noticias (Maldita, Verificat, Comprobado…etc.) se unen los esfuerzos de las instituciones para atajar el impacto de la desinformación en las sociedades y democracias europeas.

Entre estas últimas, destaca la iniciativa de la Unión Europea con la redacción del plan de acción contra la desinformación y la creación de un conjunto de expertos para la realización de un informe sobre la materia, destinado a las instituciones europeas. Como conclusiones, los expertos recomendaban un acercamiento multidisciplinar al fenómeno de la desinformación que descansase sobre cinco pilares: reforzar la transparencia de las noticias online; promover la alfabetización mediática e informativa necesaria para moverse en un entorno de medios digitales; desarrollar herramientas que permitan a usuarios y periodistas enfrentarse a la desinformación; salvaguardar la diversidad y sostenibilidad del ecosistema europeo de medios informativos y promover una investigación continua del fenómeno.

El consumo de televisión cayó en todos los grupos de edad durante este año

En 2019 el consumo de televisión se redujo en todos los grupos de edad, según un informe realizado por la agencia de medios Ymedia. El retroceso fue más acusado en el de jóvenes de 18 a 34 años (-11,7% hasta 121 minutos, de lunes a domingo), seguido por el de 35 a 64 años (-4,9% hasta 231 minutos) y por el de más de 64 años (-3% hasta 350 minutos).

Otra de las novedades que ha dejado el año en el sector audiovisual es que el porcentaje de la población española suscrita a alguna plataforma de pago ya es del 53%, siete puntos más que hace un año. Este incremento se ha debido fundamentalmente al aumento de las ofertas de las plataformas no vinculadas a las compañías de telecomunicaciones, como Netflix, Amazon Prime o HBO.

El sector de la prensa diaria prevé cerrar 2019 con un beneficio de explotación de 34,6 millones

En el ejercicio 2019, el sector de la prensa diaria prevé termina con un beneficio de explotación de 34,557 millones de euros, frente a los 38,351 millones de 2019, según los datos contenidos en el informe Claves de la Información de la Asociación de Medios de Información (AMI), realizado por las consultoras Media HotLine y Deloitte.

Según los datos de dicho informe, los ingresos de explotación de este segmento de la industria de los medios ascenderán a 1.233,213 millones de euros, un 5% inferiores a los 1.299,776 millones de un año antes.

El descenso habría sido provocado fundamentalmente por el retroceso de los ingresos por venta de ejemplares del 10,1% hasta los 499,259 millones de euros. Las ventas de publicidad en cambio sólo se habrían reducido solo el 0,7% hasta 646,060 millones, gracias, fundamentalmente, al empuje de la publicidad digital.

Por lo que se refiere a los datos operativos, está previsto que el año se cierre con unos 17,385 millones de lectores (-0,6%), de los cuales el 50,4% son lectores del formato digital; 30,8%, de formato papel, y el 18,8% restante de lectores de ambos formatos.

La difusión de la prensa terminará el año con un retroceso del 10,8% hasta 1,444 millones de ejemplares, de los que el 83,2% corresponden a ventas y suscripciones, mientras que el 16,8% son ejemplares distribuidos por otros canales.

Finalmente, y dentro de las previsiones del informe se estima que la inversión publicitaria ascenderá a 828 millones de euros, de los que 470 millones serán de los diarios en papel y 358 millones de los diarios digitales.

Un informe de la UER señala los riesgos y oportunidades de la inteligencia artificial para los medios de servicio público

El uso de datos y la inteligencia artificial constituyen la última ola dentro de la digitalización del periodismo. Es una oportunidad para el periodismo, pero al mismo tiempo comporta una serie de riesgos para nada despreciables. Entre otros, podría fortalecer el dominio de las plataformas tecnológicas del flujo de información entre las personas.

Un estudio de la Unión Europea de Radiodifusión, el EBU News Report, 2019, analiza las oportunidades y los riesgos que comportan la introducción del análisis de datos y la inteligencia artificial (IA) en el periodismo de servicio público. El estudio contiene los resultados de 75 entrevistas a especialistas en los campos del periodismo, la tecnología y la academia, así como artículos sobre la intersección de la IA y sus relaciones con la industria de los medios de comunicación. De acuerdo con los autores del estudio, el objetivo era el de proveer de conocimiento estratégico y práctico para cualquier medio de comunicación que considere la posibilidad de introducir el análisis de datos y la IA en su redacción.

Entre los resultados, destaca la conclusión de que tanto la incorporación de IA y del análisis de datos en los modelos de producción de información puede tener consecuencias significativas tanto para los propios medios de servicio público como para la propia sociedad en su conjunto.

Incluso los medios de comunicación con mayores niveles de adaptación a las nuevas tecnologías están teniendo problemas para adaptarse al ecosistema online y la captación de nuevas audiencias. El estudio destaca que muchos de los individuos que conforman las audiencias online, provienen, en realidad, de los canales tradicionales. Además, establecen que, para tener éxito frente a esta nueva ola de digitalización, es necesario enfrentar tanto desafíos técnicos como culturales. Dentro de los últimos, destacan los miedos a la pérdida de autonomía, así como de la identidad de los medios. En la medida en que estos miedos, no se superen, las organizaciones se arriesgan a dejar pasar oportunidades, y en último término, a quedarse atrás.

Otra de las conclusiones es que, en mayor o menor medida, casi todos los trabajos dentro de la industria se verán afectados por la digitalización, y en muchos casos por la automatización de procesos.

Además, la investigación analiza varias soluciones de IA y de análisis de datos para evaluar las posibles oportunidades y amenazas que presentan para las empresas de medios de comunicación. Entre estas destacan: el uso operativo de la IA y su uso estratégico en los canales de distribución y en la creación de contenido

En resumen, el estudio destaca que, para ser capaces de enfrentar los desafíos futuros, las organizaciones necesitan colaborar de forma activa con otras partes interesadas, y de manera específica, internacionalmente con otras organizaciones. Sólo con un aumento de los recursos, y compartiéndolos con otras organizaciones, serán los medios de comunicación capaces de competir con las empresas tecnológicas.

El Gobierno ejecutó el 69% de la publicidad institucional nacional planificada para 2018

El año pasado la Administración Central invirtió en publicidad institucional (incluidas las denominadas campañas comerciales ejecutadas por organismos públicos concretos) un total de 135,657 millones de euros, según el Informe Anual de Publicidad y Comunicación Institucional aprobado la semana pasada.

De esa cantidad, correspondieron a campañas de publicidad institucional propiamente dichas 21,480 millones de euros (el 30% de lo previsto) y a campañas comerciales, 114,176 millones (el 92% de lo planificado).

De la inversión en publicidad institucional, la mayor parte (18,805 millones) se destinó a herramientas de comunicación. De esa cantidad, el 35,7/% fue para la televisión, seguida por internet (20,6,%) y la radio (20,5,%). A exterior, prensa diaria y revistas se dedicó el 13,2, el 4,8 y el 1%, respectivamente.

En el caso de las campañas comerciales, el Informe del Ministerio de Presidencia no especifica el reparto por medios.

El informe de 2019 del Instituto Reuters constata la menor confianza y las dudas sobre el papel de los medios informativos

La confianza de los ciudadanos en las noticias en general ha descendido en los países que cubre el Digital News Report 2019, que realiza el Reuters Institute for the Study of Journalism (RISJ), un promedio de 2 puntos hasta situarse en el 42% (43% en España) y menos de la mitad de los encuestados confían en las noticias que ellos mismos buscan. Debe destacarse que la confianza en las noticias a las que se accede por buscadores (33%) o que se recibe por las redes sociales (23%) es aún más baja.

Además, el panorama se completa con la constatación de que, para los ciudadanos, los medios informativos cumplen mejor la labor de mantenerles al día de lo que sucede (61% lo cree) que de ayudarles a entender qué hay tras esos acontecimientos (51%).

Para entender el crecimiento del populismo y sus consecuencias, los responsables del estudio introj¡dujeron este año algunas preguntas específicas que les mostraron que las personas con actitudes populistas señalan más la televisión como su principal fuente de noticias, suelen utilizar Facebook para consultar noticias online y confían menos en la información en términos generales que otros colectivos.

Otro aspecto en el que profundiza el estudio del Instituto Reuters este año es en el de aquellos encuestados que manifiestan que evitan de forma activa las noticias y que han llegado hasta el 32% (en España, el 33%). Entre las razones esgrimidas se encuentran la de que tienen un efecto negativo en su estado de ánimo y la de que les hace sentirse inermes para cambiar las cosas.

En cualquier caso, el deterioro de la relación entre consumidores y medios tiene un aspecto positivo toda vez que un 26% de la muestra manifiesta que ahora escoge fuentes de información que les ofrecen más confianza, mientras que otro 24% manifestó que habían abandonado fuentes que les parecían dudosas.

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La consultora GECA lanza un informe trimestral sobre el sector de la televisión

La consultora GECA (Gabinete de Estudios de la Comunicación Audiovisual), perteneciente al grupo Imagina Media, ha presentado en Madrid su Informe GECA, al que se pretende dar periodicidad trimestral, y cuyo primer número ha estado dedicado al impacto de las OTT´s  ( (plataformas de televisión a la carta o Over The Top, por su denominación en inglés) en el consumo de la televisión lineal. De acuerdo con este informe, “El retraso sistemático del prime time hace bajar el consumo lineal e impulsa a las OTT´s”.

En el estudio que recoge el informe se muestra cómo desde el comienzo de la televisión privada en España el horario de los programas de máximo interés (prime time) se ha ido retrasando desde las 21:45 en la temporada 1994/1995 hasta las 22:49 de la actual temporada. Como consecuencia de ello, según GECA, se da la paradoja de que algunos programas de prime time comienzan  cuando ya se ha rebasado el pico de máxima audiencia y el volumen de espectadores desciende.

Las razones de este comportamiento hay que buscarlas en la inercia de las televisiones generalistas; la comercialización de la publicidad, que se basa más en los puntos de cuota que las televisiones consiguen y menos en los volúmenes de audiencia que alcanzan, y, también en la utilización de los denominados programas de acceso (que hacen de puente entre los informativos y los espacios de prime time) como herramientas de programación y armas competitivas, que se alargan si las condiciones lo piden, como, por ejemplo, que un competidor tenga un programa de éxito desde el punto de vista de la audiencia.

La consecuencia de lo anterior, según los analistas de GECA es que las televisiones generalistas abren un hueco por el que se van espectadores que no quieren o no pueden estar ante la televisión hasta la una de la madrugada y que, cuando pueden, completan su horario de televisión con un espacio de una plataforma cuyo horario “controlan” mejor.

Panel de consumo de OTT´s

Dado que del consumo que se hace de las plataformas de televisión a la carta no existen datos fiables, la consultora GECA está implementando actualmente un panel de usuarios, cuyos primeros resultados tiene previsto presentar el próximo mes de junio.

Por ahora, se conoce el dato de cuánta televisión lineal consumen aquellas personas que además de esta disponen de plataformas de televisión a la carta en su hogar. Según los datos que se recogen en el primer número de este Informe GECA, esas personas consumen, en promedio, prácticamente una hora menos de televisión lineal (170 minutos frente a 228 de quienes no disponen de otras opciones televisivas).

La FCyT constata que la opacidad es la característica dominante de las empresas y grupos de comunicación

La Fundación Compromiso y Transparencia (FCyT) ha publicado una nueva edición de su Primera plana. Informe de transparencia y buen gobierno sobre independencia y credibilidad editorial de los grupos de comunicación en el que se constata que “Ninguna de las empresas de comunicación analizadas ha obtenido la calificación de transparente a la hora de comunicar sus prácticas para proteger la credibilidad e independencia editorial”.

A la hora de evaluar el grado de transparencia en el sector de los medios, la FCyT estudia y cuantifica una serie de indicadores relevantes como son: la propiedad, el gobierno de la sociedad , financiación, la creación y divulgación de contenidos, y, finalmente, los indicadores relacionados con el cumplimiento de las normas de transparencia e independencia y los canales de comunicación habilitados para sus interlocutores.

Cabe reseñar que, en su evaluación la fundación analiza la presencia de estos indicadores en las páginas web de medios y grupos cotizados y no cotizados al entender que se trata de una materia en la que las compañías deben ser proactivas y no atender únicamente a la obligatoriedad legal a través de mecanismos de menor difusión como son las memorias de las compañías.

Entre las conclusiones del estudio de la FCyT se destaca que, si bien ninguna empresa o grupo alcanza la condición de transparente, sí algunas cotizadas puntúan algo mejor en aspectos como la titularidad de sus accionistas o la política de selección, pero ello se debe no tanto a una vocación de transparencia como a un imperativo legal.

En el estudio se evalúan los citados indicadores de las siguientes compañías: Atresmedia, Mediaset, Prisa, Unidad Editorial (en realidad su matriz RCS MediaGroup) y Vocento, entre las cotizadas; y Cope, Eldiario.es, El León de El Español, Grupo Godó, Henneo, Hermes Comunicacions, Imagina Media, Intereconomía, Joly, Planeta, Prensa Ibérica, Promicsa, Segre, Titania, La Voz de Galicia y Grupo Zeta, entre las no cotizadas.

La Fundación Compromiso y Transparencia, creada hace doce años, busca fortalecer la confianza de la sociedad en instituciones y empresas, para lo cual impulsa el buen gobierno, la transparencia y el compromiso social. Periódicamente realiza informes sobre la situación  de todos ellos en grandes empresas, museos, fundaciones, universidades y medios de comunicación.

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Un informe independiente británico recomienda adoptar medidas que aseguren la información de calidad

El gobierno británico debería adoptar medidas que permitieran equilibrar las relaciones entre los editores dedicados a la información da calidad y las plataformas online por las que actualmente se distribuye buena parte de esa información.

Esta es una de las nueve recomendaciones del informe encargado por dicho gobierno a un grupo de expertos, liderado por la académica y periodista Frances Cairncross, conocido como la Cairncross Review y que se publicó la semana pasada (Ver AQUÍ).

El informe también recomienda que se realice una investigación sobre el mercado publicitario digital para asegurar la competencia; que se supervisen los esfuerzos de las plataformas para asegurar la calidad informativa o que se profundice en la alfabetización digital de los consumidores.

Los expertos dirigidos por Frances Cairncross no han olvidado los aspectos económicos de ese apoyo gubernamental y proponen que se liberen fondos públicos dirigidos a apoyar  innovaciones que mejoren la disponibilidad de información de interés público; que se adopte una política fiscal que apoye iniciativas como el pago online de contenidos o el desarrollo de proyectos de periodismo de investigación, incluso que se amplíe el apoyo que ya existe para el mantenimiento de servicios de información local.

Dos medidas completan las recomendaciones. La primera afecta a la BBC, para la que los expertos recomiendan que se explore su impacto en el mercado. Por último, se solicita la creación de un organismo dedicado a asegurar el futuro y la sostenibilidad de la información de interés público, organismo que trabajaría en esto junto a editores y plataformas.