Competencia aprueba la concentración de las operaciones de distribución de prensa de Boyacá y SGEL

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado la creación de una empresa -controlada por Boyacá (65%) y SGEL (35%)- que asumirá sus negocios de transporte y distribución de publicaciones periódicas.

Para aprobar la operación, Competencia ha tenido en cuenta el contexto del sector, “marcado por un proceso de concentración progresiva y un declive continuado de las ventas por el aumento de las publicaciones en línea. De esta forma, la operación contribuye a asegurar a medio plazo la sostenibilidad del negocio y la subsistencia de la red de distribución de publicaciones periódicas, especialmente en las zonas deficitarias”, según un comunicado de la CNMC.

La operación aprobada incluye una serie de condiciones orientadas a proteger la competencia dentro de este sector y el impacto de la operación en los editores de diarios, en otras distribuidoras de diarios y en los puntos de venta (Aquí).

Competencia sanciona a Mediaset y Atresmedia por prácticas anticompetitivas en la comercialización de la publicidad en televisión

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha comunicado ya la imposición de una sanción a los grupos audiovisuales Mediaset y Atresmedia por prácticas anticompetitivas en la comercialización de la publicidad en televisión. En conjunto, la sanción se eleva a 77,1 millones de euros, repartidos casi a partes iguales. La CNMC, además, ha comunicado a los dos grupos que están obligados a modificar sus estrategias comerciales antes de tres meses. Tanto Mediaset como Atresmedia han anunciado que recurrirán la sanción.

A juicio de Competencia, los dos grupos audiovisuales han desarrollado políticas comerciales en la venta de la publicidad televisiva que se han traducido en una elevada concentración de la inversión publicitaria en sus canales; entre ambas tienen una cuota conjunta del 85% del mercado. De esta manera, dice el comunicado de la CNMC, se limita “la capacidad del resto de canales de televisión para captar ingresos por publicidad, con riesgo de verse expulsados del mercado”.

Según la investigación ad-hoc de la CNMC, Mediaset y Atresmedia imponían a sus anunciantes una elevada cuota mínima de inversión, que, en definitiva, suponía un porcentaje significativo de sus campañas de publicidad, contemplando penalizaciones si se incumplían estos compromisos.

Por otra parte, ambos grupos pagaban unos incentivos a las agencias de medios –principales intermediarios de la publicidad televisiva- denominados extraprimas, que estaban condicionados a que las agencias alcanzaran un determinado volumen o cuota de inversión sobre el conjunto de la publicidad facturada en Mediaset y Atresmedia. Dichas extraprimas tienen un peso significativo en la cuenta de resultados de las agencias.

En tercer lugar, los dos grupos comercializaban de forma habitual la publicidad en paquetes o módulos de canales, que incluían alguno de los de mayor audiencia, con otros menos atractivos para los espectadores. La venta mediante paquetes de canales se veía reforzada por la denominada pauta única (denominada simulcast), es decir, la transmisión simultánea de la publicidad en los distintos canales de la cadena, siguiendo la pauta del que tiene más audiencia.

Todas estas prácticas combinadas hacían que el resto de operadores televisivos (tanto nacionales como regionales, abiertos y de pago) tuvieran dificultades para competir en igualdad de condiciones con los canales que son equivalentes en audiencia y que son propiedad de Mediaset y de Atresmedia, quedando así excluidos del mercado de la publicidad televisiva y teniendo más dificultades para adquirir contenidos atractivos que les permitieran mejorar su audiencia.

Aunque cada grupo televisivo, según la CNMC, realizaba estas prácticas de forma independiente, en la valoración de los efectos se ha tenido en cuenta su carácter acumulativo, ya que representa el 85% del mercado de la publicidad televisiva en España y cada uno tiene más del 40%.

Por lo que se refiere a las sanciones, la de Mediaset España (y de su comercializadora Publiespaña) se eleva a 38,9 millones, mientras que la de Atresmedia Corporación (y de su comercializadora Atres Advertising) asciende a 38,2 millones de euros.

Recursos

Como contra esta resolución no cabe recurso administrativo, los grupos solo pueden interponer recurso contencioso-administrativo en la Audiencia Nacional, como así han dicho que harán.

En el caso de Mediaset España, y a través de un comunicado (AQUÍ) a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la compañía ha manifestado su más absoluto desacuerdo con la decisión y ha anunciado que procederá a impugnarla, solicitando su suspensión cautelar.

De acuerdo con el citado comunicado, “La deficiente consideración de la estructura de mercado, la base jurídica errónea y el error en la calificación de las conductas, la ausencia total de prueba de los efectos anticompetitivos supuestamente generados, y otros muchos vicios de base en la investigación llevada a cabo, nos hacen confiar en que la Resolución será anulada en vía jurisdiccional”.

Por su parte, Atresmedia, y también mediante una comunicación a la CNMV (AQUÍ), ha manifestado que considera que la sanción no está justificada, ni por su fundamentación legal ni por su cuantía, y ha anunciado que planteará todas las actuaciones y recursos que procedan, y en todas las instancias, para defender sus intereses.

Según una nota de prensa de este grupo, se trata de “una resolución injusta, errónea e infundada, fruto de un procedimiento que, sorprendentemente, parecía tener decididas las conclusiones desde su inicio”. Atresmedia, además, considera desproporcionada la cuantía de la sanción y subraya que se trata de la mayor multa impuesta por la CNMC a una empresa por unas prácticas que solo alcanzarían la categoría de infracción grave.

Prensa Ibérica / Grupo Zeta: la operación que altera el statu quo de la prensa en España

La compra del Grupo Zeta por Prensa Ibérica no por esperada resulta menos importante. Desde que mediado febrero los responsables de Prensa Ibérica cerraron un acuerdo con las entidades financieras  acreedoras del grupo editor de El Periódico ya solo era cuestión de tiempo. De poco tiempo.

Dos meses después, el pasado 17 de abril, los presidentes de ambos grupos, Javier Moll y Antonio Asensio, rubricaban el acuerdo de venta, que fuentes periodísticas han evaluado en unos 30 millones y 10 millones de euros, respectivamente, en concepto de pago por la deuda (tras una quita del 70%), y de la parte correspondiente a la propiedad. Ambas cifras, sin embargo, no han sido confirmadas de manera oficial en ningún momento.

Trascendencia

De repente, el sector de la prensa de información general –que es sin duda decisivo para la información en nuestro país y la conformación de la opinión pública- resultó alterado; desde la segunda fila surgía “un primer espada”, según una gráfica definición escuchada en la preparación de este artículo.

Hasta el año pasado, Prisa, Vocento y Unidad Editorial encabezaban, por facturación, el ranking de  los grupos con presencia en medios informativos impresos. A una distancia considerable se situaban Grupo Godó, Prensa Ibérica Media y Grupo Zeta. Tras la compra de Zeta y a partir de este año, Prensa Ibérica salta al tercer lugar, desplazando a Unidad Editorial.

Esto es así si se consideran los ingresos totales de los grupos, es decir, incluyendo su facturación en otros sectores, como la educación, el audiovisual o la impresión. Circunscribiéndose exclusivamente al sector de la prensa de información general, que es donde esta operación de compra influye más, si antes Vocento duplicaba los ingresos del segundo grupo (Prisa), ahora Prensa Ibérica Media se le ha acercado significativamente, aunque los ingresos del grupo editor de ABC aún son un 37% superiores a los del actual editor de El Periódico de Catalunya.

En términos de cuota del mercado de la prensa de información general (y con datos de 2017, último ejercicio del que hay suficientes cuentas anuales disponibles) la correspondiente a Vocento sería del 26,1% y la de Prensa Ibérica Media, del 16,4%. Este último porcentaje coincide con el  citado por varios diarios del grupo de la familia Moll, recogido en el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que en el momento de redactar esta información aún no ha sido hecho público.

En términos cuantitativos, los ingresos agregados de las editoras de diarios de Vocento en 2017 ascendieron a 305 millones de euros (91 millones de ellos correspondientes a ABC), y los de las de Prensa Ibérica y Zeta, a 192 millones (55 millones, de El Periódico de Catalunya).

Si en vez de las cifras de ingresos se analizan las de difusión, Vocento y Prensa Ibérica Media ya encabezaban el mercado con cuotas del 23,4 y 12,1%, respectivamente. En tercer lugar se situaba Prisa con el 10,7%. Tras la compra, la situación también cambia, ya que la adquisición de los diarios de Zeta representan casi seis puntos de cuota para Prensa Ibérica, que llega hasta el 17,9%. Estos cálculos se han realizado con los datos anuales certificados por OJD correspondientes a 2017 o 2018 y disponibles en el momento de realizar esta información.

La operación, pues, entraña una transformación significativa del mercado en lo relativo a la posición estratégica y fortalezas de grupos como Vocento, Prisa, Unidad Editorial y, por supuesto, Prensa Ibérica, que sale notablemente reforzado.

De hecho, entre las opiniones recogidas durante la elaboración de este artículo entre diferentes profesionales del sector destaca la de extrañeza por la pasividad mostrada por esos grupos ante una operación de estas características. Una pasividad que, seguramente, está relacionada con el debilitamiento económico y el endeudamiento provocado por la crisis en los últimos años. En este sentido, no está de sobra señalar que entre 2015 y 2017, Prensa Ibérica Media generó recursos para reducir su pasivo a corto y largo plazo en 11,5 millones de euros, un 21% respecto al comienzo del trienio.

Mercados locales

Pero además de sus implicaciones en el mercado de la prensa de información general en términos nacionales, la incorporación de los diarios de Zeta al grupo Prensa Ibérica Media tienen derivadas en mercados locales concretos.

Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana. Tras la operación se incorpora al perímetro del grupo Moll el diario Mediterráneo, de Castellón, con lo que el grupo ya está presente con cabeceras independientes en las tres provincias de la comunidad y en siete de las nueve por las que discurre el denominado Corredor Mediterráneo.

Si bien una de las características de la compra era la alta compatibilidad de los activos de ambos grupos es, precisamente en Castellón donde la operación provoca alguna fricción. Hasta ahora, Prensa Ibérica atendía este mercado con una delegación del diario Levante, que, según una fuente periodística local, realizaba una buena cobertura de todos los ámbitos informativos de la provincia. En cualquier caso, Mediterráneo más que quintuplica la difusión de la edición del periódico valenciano.

Según los cálculos de la CNMC antes citados y publicados en los diarios del grupo Prensa Ibérica, ahora la cuota del mercado de los diarios del grupo en la Comunidad Valenciana ascendería al 46,6%. En cualquier caso, el predominio de este grupo ya era evidente hasta ahora pues, por ejemplo, la facturación conjunta de sus dos diarios (Levante e Información) duplicaba la de su más directo competidor (Las Provincias, de Vocento, con ediciones en las tres provincias).

Otro mercado donde se altera significativamente la competencia es en el de Cataluña. Hasta ahora este se caracterizaba por la pugna entre el Grupo Godó, con La Vanguardia, y Grupo Zeta, con El Periódico y donde ambos concentran más del 90% de su difusión. Mientras, Prensa Ibérica tenía una posición claramente secundaria, con cabeceras como Diari de Girona (tercero en su provincia tras El Punt Avuí y la edición del diario del Grupo Godó) y Regió 7, un diario con vocación más comarcal que provincial y dirigido al área de Manresa.

Si bien es verdad que en el mercado de la prensa de información general existe una diferencia notable  entre La Vanguardia y El Periódico a favor del primero, con la compra de los diarios del Grupo Zeta, sin embargo, el Grupo Godó se enfrenta ahora a un competidor de mucha mayor entidad. Baste recordar que, como grupos de comunicación, los ingresos de la combinación de Prensa Ibérica y Grupo Zeta superan ampliamente a los del grupo de la familia Godó (311 millones frente a 176 millones, según datos de 2017).

En el caso de El Periódico de Catalunya (y cuando se estaba concluyendo la redacción de este artículo) Prensa Ibérica ha hecho público el nombramiento de la actual delegada de Europa Press en Cataluña, Anna Cristeto, como directora, en sustitución de Enric Hernández.  El nuevo propietario del diario catalán barajó desde el primer momento el nombramiento de una mujer como directora de El Periódico. Esto no es nuevo en el grupo, donde cinco mujeres se encuentran al frente de diarios de la red: La Nueva España, Levante, Diario de Mallorca, La Opinión de A Coruña y La Opinión de Zamora.

En el mercado de la comunidad catalana también hay que señalar que la expansión del grupo encabezado por Javier Moll tiene una vertiente en la prensa deportiva, ya que en la cartera de periódicos de Zeta se encontraba el diario Sport, directo competidor de Mundo Deportivo, perteneciente al Grupo Godó. Además a Prensa Ibérica no le resulta desconocido este segmento del negocio donde ya tiene Superdeporte, en Valencia, y participa minoritariamente en el sevillano Estadio Deportivo.

La compra de Grupo Zeta puede influir, finalmente, en las relaciones entre Prensa Ibérica y Grupo Godó en un tercer aspecto; ambos comparten desde hace más de dos décadas la edición del suplemento dominical Magazine, que se distribuye con los diarios de ambos grupos y que hasta ahora no planteaba problemas de competencia. Se trata en cualquier caso de un producto que si bien complementa editorialmente la oferta de los fines de semana, desde un punto de vista publicitario, como le ha sucedido al conjunto de los suplementos de prensa, ha perdido prácticamente toda su importancia.

Por lo que se refiere a la influencia de la compra en otras provincias, la adquisición de Grupo Zeta permitirá a Prensa Ibérica acceder a nuevos mercados, como el aragonés, con El Periódico de Aragón; el extremeño, con El Periódico Extremadura o ampliar su presencia en Andalucía, gracias a Córdoba, y donde ya tiene La Opinión de Málaga.

De todas formas y como es conocido, Prensa Ibérica se caracteriza por una gestión muy estricta de su red de medios, como recientemente se manifestó en Canarias con la compra de El Día y el cierre casi simultáneo de La Opinión de Tenerife; el lanzamiento y clausura de La Opinión de Granada hace algo más de un lustro y, años antes, con la compra de El Correo de Zamora y su fusión con La Opinión de Zamora.

Desarrollo digital

Aunque ya no se puede, en puridad, distinguir la faceta digital de la del conjunto del negocio de los medios, en el caso de esta operación, el ámbito digital tiene algunos aspectos que deben destacarse.

El primero tiene que ver con la publicidad digital. Aunque, inicialmente, el Grupo Zeta formó trío junto a Unidad Editorial y Prensa Ibérica en la comercialización en un paquete de los tráficos de sus páginas web, a comienzos de 2014 decidió independizarse y trabajar en solitario. Los otros dos socios decidieron continuar adelante y mantuvieron la venta conjunta hasta comienzos de este año, cuando rompieron su alianza.

Ahora, de nuevo los medios digitales de Prensa Ibérica y de Grupo Zeta volverán a comercializarse juntos, lo que, de nuevo, introduce cambios significativos en los equilibrios del mercado. Así, y según datos de comScore manejados por Prensa Ibérica, el tráfico agrupado de sus webs ascendería a 25 millones de usuarios únicos.

Dentro de ellos, la presencia de Elperiodico.com, con unos 10 millones de usuarios únicos a finales del año pasado, aporta al grupo una fuerza que hasta ahora no tenía. Pese a esa debilidad, Prensa Ibérica ha sido uno de los grupos más activos en el desarrollo de fuentes alternativas de ingresos digitales, con su presencia en el sector de los clasificados y también a través de los muros de pago de una parte de sus medios locales. Unos muros de pago que, precisamente desde comienzos de 2019, se están reformulando para dotarles de mayor contenido, al margen de la información estrictamente local.

Y dentro del reforzamiento de la faceta digital del grupo cabe incluir el nombramiento en febrero de un director general –Sergi Guillot- procedente del campo del marketing digital y de los datos (era presidente de la compañía Rebold, perteneciente al grupo ISP Digital). Guillot, según se informó en su momento, será el encargado de coordinar las direcciones de negocio, contenidos, jurídica y financiera  de Prensa Ibérica, dentro del proceso de transformación digital del grupo.

La CNMC inicia un expediente sancionador a Mediaset y Atresmedia por posibles prácticas contra la competencia

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha iniciado un expediente sancionador contra Atresmedia (y su filial de comercialización Atres Adverising) y contra Mediaset (y su comercializadora Publiespaña)  por posibles prácticas restrictivas de la competencia, prohibidas en la Ley de Defensa de la Competencia (LDC), y en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).

La investigación, que se ha iniciado de oficio, se abre a partir de los datos públicos relativos al mercado de la publicidad televisiva en España y de la información obtenida por la CNMC en el marco de la vigilancia de los expedientes de concentración de Telecinco y Cuatro y de Antena 3 y La Sexta.

Según la CNMC, de la información disponible se deducen indicios racionales de la comisión de infracciones en materia de condiciones de contratación con anunciantes y agencias de medios, “en las que se contienen obligaciones que podrían ser contrarias al buen funcionamiento del mercado, al reservarse de manera injustificada una parte del mismo y obstaculizar la competencia de terceros”. Entre las prácticas citadas en el expediente se encuentran: exigir a anunciantes y agencias de medios cuotas relativas de inversión publicitaria en sus respectivas televisiones o la contratación conjunta de publicidad televisiva en distintos canales de cada uno de los dos operadores de televisión, a través de la emisión en simulcast de la mayoría de las campañas publicitarias, así como la vinculación de paquetes.

Como es preceptivo, la incoación de este expediente no prejuzga el resultado final de la investigación y ahora hay un periodo de 18 meses para la instrucción y resolución del expediente.

Posición de Mediaset

Al poco de conocerse la apertura del expediente, Mediaset hacía público en un comunicado en el que rechazaba categóricamente los supuestos incumplimientos señalados por la CNMC, al tiempo que negaba “la existencia de una conducta supuestamente paralela a la de Atresmedia en el establecimiento de las condiciones para la contratación de la publicidad”.

Mediaset deduce que la investigación  tiene su origen en otros operadores que “habrían alentado la animadversión contra las dos principales compañías audiovisuales”. Según la compañía audiovisual, se trata de una campaña en contra de “un supuesto duopolio, cuando la estructura del mercado publicitario no difiere en esencia de la existente en los principales mercados europeos, siendo el español un mercado fuertemente competitivo”. Mediaset considera que a la hora de analizar la inversión publicitaria en el mercado español no solo hay que considerar a los grupos de televisión en abierto, sino también a operadores internacionales como Facebook o Google, cuya cuota en dicha inversión se estima en torno a los 1.000 millones de euros anuales.

Según Mediaset cuando en febrero de 2016, finalizaron las restricciones publicitarias impuestas por la CNMC tras la fusión de Cuatro, Publiespaña siguió manteniendo la venta por separado de los módulos de Telecinco y Cuatro, y también comercializa de manera aislada cada uno de los siete canales, aún cuando dichas restricciones ya no se encuentran vigentes en la actualidad.

Competencia abre un expediente a Telefónica por publicidad en Canal+ Liga

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha abierto un expediente sancionador a Telefónica tras detectar la emisión de publicidad de bebidas alcohólicas de graduación inferior a 20 grados, fuera de la franja horaria comprendida entre las 20:30 y las 06:00 del día siguiente.

Mientras que la publicidad de bebidas con graduación alcohólica superior a 20 grados está prohibida, las de graduación menor a 20 grados sí que se permiten en el horario especificado.

Las infracciones -de carácter grave- detectadas en Canal + Liga tuvieron lugar en los meses de octubre y noviembre de 2015.

Ahora, Telefónica dispone de un plazo de quince días para presentar alegaciones.

La CNMC prorrogó las condiciones de la fusión entre Antena 3 y La Sexta

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) decidió prorrogar durante dos años más las condiciones a las que se sometió el acuerdo de fusión entre Antena 3 y La Sexta, según una comunicación hecha pública a finales de julio.

El acuerdo del Consejo de Ministros de agosto de 2012 que autorizó la concentración lo hizo sometiendo la concentración al cumplimiento de determinadas condiciones, relacionadas con la publicidad televisiva, la adquisición de contenidos audiovisuales, las obligaciones de prestación periódica de información y la televisión en abierto, que tendrían una duración inicial de tres años. Transcurrido ese plazo, la CNMC valoraría si se había producido una modificación relevante en los mercados afectados por la fusión, que permitiera mantener, adecuar o suprimir las condiciones por un período adicional de dos años. Ahora y pese a la solicitud de Atresmedia de una prórroga parcial de las condiciones, la Comisión ha decidido mantener la totalidad de las condiciones durante el periodo adicional.

Una vez transcurrido el periodo inicial de tres años señalado en el acuerdo del Consejo de Ministros, la CNMC considera que la situación competitiva del mercado de publicidad en televisión en España no ha mejorado. En concreto, la extensión de la pauta única a los canales de La Sexta junto a las políticas comerciales de empaquetamiento de canales y fórmulas de negociación de precios publicitarios, ha empeorado la presión competitiva.

Además, la reducción en el número de canales emitidos por Atresmedia no ha influido en sus ratios de audiencia e inversión publicitaria. Tampoco han desaparecido los riesgos de efectos restrictivos sobre la competencia en los mercados de televisión en abierto y adquisición de contenidos. En gran medida, la competencia en estos mercados está determinada por la situación competitiva del mercado de publicidad en televisión.

Por otra parte, la CNMC considera necesario realizar un seguimiento de los mercados para analizar cómo puede afectarles la futura finalización de las condiciones impuestas a Mediaset en virtud de la concentración Telecinco/Cuatro, a la luz del cual se valorarán, en su caso, las condiciones impuestas.

La CNMC abre un expediente sancionador a Atresmedia por incumplir las condiciones de la fusión de Antena 3 y La Sexta

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha acordado abrir un expediente sancionador al grupo audiovisual Atresmedia al entender que podría haber incumplido algunas de las condiciones para autorizar la operación de concentración de Antena 3 y La Sexta. El pasado mes de marzo, la CNMC ya abrió un expediente de estas características a Mediaset España al considerar que dicho grupo tampoco había cumplido algunas de las condiciones para la fusión de Telecinco y Cuatro. Actualmente, entre ambos grupos audiovisuales concentran aproximadamente el 87% de la inversión publicitaria en televisión.

Según un comunicado distribuido por la CNMC, «existen indicios de que Atresmedia habría vinculado de facto la comercialización de la publicidad televisiva de los dos paquetes de canales que comercializa, entre otros, mediante la aplicación de una política de descuentos basada en el cumplimiento de una cuota global de inversión en el grupo de canales de Atresmedia».

Además, según el mismo comunicado, Atresmedia también podría haber incumplido algunas de las obligaciones relacionadas con la compra de contenidos.

Ahora se abre un periodo de seis meses en los que se instruirá el expediente, aunque el hecho de abrirlo no prejuzga el resultado final de la investigación.

La CNMC abre un expediente sancionador a Mediaset por incumplir los compromisos de la fusión de Telecinco y Cuatro

La CNMC (Comisión Nacional de Mercados y Competencia) ha incoado un expediente sancionador contra Mediaset por incumplir los compromisos asumidos en la concentración de Telecinco y Cuatro, según un comunicado hecho público por la institución.

Según la CNMC, cuando en octubre de 2010 se autorizó la adquisición del control exclusivo de Sociedad General De Televisión Cuatro (Cuatro) por parte de Mediaset España Comunicación (Mediaset) dicha autorización quedó subordinada al cumplimiento de determinados compromisos voluntariamente presentados el 19 de octubre de 2010 por Mediaset.

La CNMC, y dentro del seguimiento que realiza del cumplimiento de aquella autorización, ha decidido abrir un expediente sancionador al considerar que Mediaset ha reiterado en su incumplimiento de uno de los compromisos que asumió para posibilitar la autorización de la fusión entre las dos empresas. En concreto, según la CNMC, Mediaset habría vinculado de facto la comercialización de la publicidad televisiva de los canales Telecinco y Cuatro, entre otros, mediante la aplicación de una política de descuentos basada en el cumplimiento de una cuota global de inversión en el grupo de canales de Mediaset.

Según señala el regulador en su comunicado, la incoación del expediente no prejuzga el resultado final de la investigación y se abre ahora un período máximo de 6 meses para la instrucción del expediente y para su resolución por la CNMC.

Conflictos frecuentes

Desde comienzos de 2014 se han abierto un total de 18 expedientes (16, en 2014 y 2, en los primeros meses de 2015) por la CNMC en relación a posibles incumplimientos por parte de los operadores de televisión de las normas que regulan el funcionamiento del mercado televisivo. Por otra parte, la CNMC también vigila y autoriza los acuerdos de fusión entre empresas y su compatibilidad con el mantenimiento de la competencia en los mercados.

Además del expediente relacionado con la fusión de Telecinco y Cuatro y referido al ámbito de la competencia, desde el pasado enero la CNMC ha incoado dos expedientes sancionadores a Mediaset en materia audiovisual. Uno, el 10 de febrero pasado por la emisión del programa Crónicas Carnívoras en Energy en un horario protegido para el público infantil. Con anterioridad, el 8 de mayo de 2014, la CNMC había requerido a Mediaset para que adecuara la calificación de dicho programa y lo emitiera teniendo en cuenta las franjas horarias protegidas.

Poco después el 19 de febrero, la CNMC abría otro expediente sancionador a Mediaset por lo que entiende que es una vulneración de la Ley General Audiovisual al presentar durante un programa determinados productos o servicios y que se podría entender como publicidad encubierta.

Según datos de la CNMC, durante 2014 se incoaron 16 expedientes referidos al ámbito audiovisual de los que se resolvieron 8 con un total de 16 infracciones y por los que se impusieron multas por un importe de 820.602 euros. En los 8 expedientes aún no resueltos se contemplan 42 infracciones del marco legal y unas multas de 1.626.650 euros.

La competencia de los españoles en el uso de internet sigue por debajo de la media de la UE

Eurostat ha actualizado sus estadísticas a 2013 sobre las competencias tecnológicas de los europeos y los datos indican que los españoles se encuentran por debajo de los promedios de la Unión Europea, excepto en el caso de los internautas más avezados. La situación es muy parecida a la que ya se daba hace dos años (ver aquí).

Por lo que se refiere a la competencia en el uso de internet, sólo el porcentaje de quienes son capaces de realizar 5 o 6 de un total de seis tareas es superior a la media de la UE-27. Así un 14% de los españoles entre 16 y 74 años se encuentran en ese grupo, mientras que la media europea es del 12%. Por lo que se refiere a quienes son capaces de realizar 3 o 4 tareas del total de 6, en España es un 33% (35% en la UE-27), mientras que los que realizan 1 o 2 son el 27% (30% en la UE-27).

Las seis tareas que contempla la estadística de Eurostat son: utilizar un buscador para encontrar información; enviar un correo electrónico con un fichero adjunto; incluir posts o mensajes en un chat, un grupo de noticias o un foro; usar internet para hacer llamadas telefónicas; compartir o intercambiar ficheros (películas, música, etc) y crear una página web.

Por lo que se refiere a la competencia informática en general, la situación es muy parecida. Aquellos usuarios avanzados españoles (quienes son capaces de ejecutar 5 o 6 tareas de un total de 6) superan en porcentaje a los del resto de Europa, mientras que de los menos competentes hay menos. Así en España el 35% son usuarios avanzados (el 26% en la UE-27), el 21% son usuarios medios (el 25% en la UE-27) y el 11% son usuarios básicos (16% en la UE-27).

Para medir las competencias informáticas Eurostat considera: copiar o mover un fichero o una carpeta de ficheros; usar las herramientas de copiar y pegar para duplicar o mover información dentro de un fichero; utilizar herramientas matemáticas básicas (suma, resta, multiplicación o división) en una hoja de cálculo; comprimir ficheros; conectar o instalar periféricos; escribir un programa de ordenador empleando un lenguaje de programación.

Enlace a Eurostat

La Comisión Europea abre una investigación sobre los acuerdos entre los estudios y las TV de pago

La Comisión Europea ha abierto una investigación formal al sector de la televisión de pago por prácticas contrarias a la competencia, según ha informado hoy 13 de enero la Comisión en un comunicado.

La investigación se centra  en determinados aspectos contenidos en los acuerdos de licencia firmados entre estudios de cine de Estados Unidos (Twentieth Century Fox, Warner Bros., Sony Pictures, NBCUniversal, Paramount Pictures) y los principales operadores de televisión de pago europeos, entre los que se encuentra la compañía española DTS (participada por Prisa, Mediaset y Telefónica) junto a BSkyB en el Reino Unido, Canal Plus en Francia, Sky Italia en Italia y Sky Deutschland en Alemania.

La Comisión va a investigar, en concreto, determinados aspectos que impiden a los operadores proporcionar sus servicios más allá de unos territorios determinados y por ello rechazan a potenciales suscriptores de otros estados miembro.

Ver comunicado de la Comisión Europea