Las subvenciones públicas sostuvieron los ingresos del sector audiovisual en el primer trimestre de 2021

Entre enero y marzo de este año el sector audiovisual registró unos ingresos de 1.423,2 millones de euros (1.449,9 en 2020), un 2% menos que en el mismo periodo del año anterior según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

La moderación de este descenso de los ingresos cabe atribuirla a las subvenciones de las radiotelevisiones públicas que crecieron el 14% hasta los 512,8 millones. El resto de las partidas experimentarán retrocesos: ingresos publicitarios (-11%, 415,8 millones), cuotas de abono a las televisiones de pago (-5%, 470,9 millones), y pago por visión y vídeos bajo demanda (-57%, 7 millones).

Por lo que se refiere a los ingresos publicitarios, tanto los de la televisión como los de la radio cayeron el 11%, los primeros hasta los 350,4 millones de euros y los segundos hasta 65,4 millones

La CNMC alerta sobre la concentración publicitaria provocada por la digitalización.

La digitalización ha supuesto un cambio completo de paradigma en el sector de la publicidad. La introducción de nuevos canales y formas de llegar a las audiencias han creado un ecosistema que está cambiando la forma y el reparto de los ingresos por publicidad de los medios. Este es el punto de partida de un informe publicado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a finales de julio y que  busca estudiar en qué punto se encuentra esta transformación en España.

De acuerdo con el estudio, este cambio de paradigma ha provocado, para empezar un crecimiento del poder de mercado de ciertas empresas (principalmente tecnológicas). Por su uso de los canales digitales, estas empresas han sido capaces de cooptar gran parte de los recursos que en el pasado se destinaban a la publicidad en otros canales, pasando a ser, además, la principal fuente de financiación del contenido que consumimos en internet.

Esta situación está motivando el planteamiento de cambios en el marco jurídico que buscan adaptarlo a la nueva realidad que se abre con la transformación. Cambios como los que introducen las nuevas normativas europea y española de protección de datos o los que introduciría la propuesta de la Comisión Europea de Norma de Mercados Digitales, que establecería una regulación específica sobre ciertos agentes relevantes en la prestación de servicios digitales como la publicidad.

Es estudio establece que parte de la relevancia del impacto de la digitalización en el mercado publicitario viene dada porque, en la mayor parte de países desarrollados, la publicidad online ya supera en términos de volumen de ingresos a los medios tradicionales. Principalmente, a través de dos modelos de comercialización. Por un lado, el inventario de plataformas; en el que destacan Google, Facebook o Amazon, que comercializan su oferta propia de publicidad en display en España. Y por otro el inventario de editores (periódicos digitales, televisión o radio en internet y aplicaciones) que dependen de intermediarios para acordar ventas de publicidad con anunciantes y agencias de medios. Además, el estudio alerta de que una de las características del mercado es que las plataformas que monetizan su propio inventario son también competitivas en la intermediación de inventario de terceros.

A partir del análisis de situación, el informe extrae varias conclusiones. Como conclusiones positivas destaca que la publicidad online ofrece eficiencias claras como la capacidad de personalización o la medición de resultados. También la ampliación del mercado con la entrada de nuevos agentes y la creación de nuevos modelos de contratación. Pero establece que no se puede perder de vista que, además, también está teniendo consecuencias negativas. Como la tendencia a la concentración de los ingresos por publicidad (con Google y Facebook copando un 70% en España). En esta concentración juegan un papel muy relevante las economías de escala y alcance, así como “el papel que juega la acumulación de datos como variable de competencia”. Además, el sector todavía no ha alcanzado un nivel suficiente de transparencia, lo que dificulta la toma de decisiones “óptimas” de los agentes que contratan publicidad o son receptores de esta. Debido a la creciente concentración del sector, también podrían generarse incentivos o riesgos de conductas que distorsionen la competencia, especialmente entre las compañías que comercializan su propio inventario al tiempo que intervienen en la intermediación del inventario de terceros.

De acuerdo con el informe, los problemas de competencia relativos a la publicidad online podrían acabar teniendo consecuencias nocivas para “el bienestar general y del consumidor”. Y destaca, por un lado, el potencial aumento de costes asociado a la menor competencia y por otro, el hecho de que la oferta de contenido de los editores podría reducirse con el impacto negativo que esto tendría sobre los consumidores o la de espacio publicitario, con el impacto negativo que tendría sobre los anunciantes. Además, cuanto menor sea la competencia, menores opciones tienen los consumidores de ejercer control sobre sus datos dado que no existen incentivos para mejorar la oferta de alternativas de privacidad.

El informe incluye una serie de recomendaciones para garantizar el mantenimiento de la competencia en el mercado de la publicidad online.

En primer lugar, defiende la necesidad de que las autoridades de la competencia sigan actuando como “primera línea de defensa en el mercado de la publicidad online”. En segundo lugar, el informe establece la necesidad de profundizar la regulación sobre las plataformas digitales “susceptibles de generar problemas de competencia”. En tercer lugar, destaca la necesidad de los legisladores de tener en cuenta la complejidad de la relación entre protección del consumidor y promoción de la competencia en los mercados digitales. En cuarto lugar, aboga por un enfoque multidisciplinar entre las instituciones que deben tomar parte en la defensa y promoción de la competencia en el sector. Y, por último, recomienda el refuerzo de las capacidades y medios de las autoridades de competencia y regulación con el objetivo de poder “hacer frente a la complejidad que supondrían actuaciones en sectores tan complejos como la publicidad online”.

La concentración de Boyacá y SGEL, bajo el escrutinio de la CNMC

La operación de concentración de los negocios de distribución y transporte de publicaciones de Boyacá y SGEL en una nueva empresa ha comenzado a analizarse en una segunda fase por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), de acuerdo con un comunicado emitido por el regulador.

La CNMC considera que la operación podría poner en riesgo la competencia en el mercado de distribución mayorista de publicaciones periódicas por la condición de líderes en sus segmentos de ambas empresas.

Estos riesgos, según el comunicado, se suman a las barreras de entrada propias al mercado de distribución mayorista. La existencia de economías de escala y los contratos de exclusividad en la distribución, además de la reducción del mercado también podrían provocar una reducción de complicaría la competencia.

Para Boyacá y SGEL, la operación responde a la búsqueda de sostenibilidad del negocio a medio plazo mediante el ahorro en costes.

Los ingresos del sector audiovisual hasta octubre de 2020 cayeron el 10,8%

En los nueve primeros meses de 2020, los ingresos del sector audiovisual se redujeron el 10,8% al pasar de 4.580,4 millones en 2019 a 4.085,42 el año pasado, según los datos trimestrales agregados de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Buena parte de la caída cabe atribuirla a la publicidad en televisión y radio que se redujo el 22,2% hasta 1.173,94 millones de euros. Los ingresos correspondientes a cuotas de abono a las televisiones de pago solo descendieron el 6,9% hasta 1.441,77 millones. Debe recordarse que la CNMC solo contabiliza las suscripciones a las televisiones de pago por internet y no las correspondientes a las plataformas internacionales como Netflix o HBO.

El tercer pilar de los ingresos del sector audiovisual -las subvenciones que reciben las radiotelevisiones públicas- cayeron el 4,4% hasta 1.369,05 millones de euros, desplazando a la publicidad como segunda fuente de ingresos.

Solo un componente de dichos ingresos creció hasta octubre, los correspondientes a pago por ver y video bajo demanda, que aumentaron el 64,9%, aunque estos solo ascendieron a 41,63 millones de euros.

Competencia sanciona a Atresmedia y Mediaset

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha sancionado a los grupos audiovisuales Atresmedia y Mediaset al considerar que han vulnerado distintos artículos de la Ley General de Comunicación Audiovisual, según sendos comunicados de la autoridad de la competencia.

En el caso de Atresmedia, la CNMC considera que se ha vulnerado el artículo de la citada ley en el que se regulan las comunicaciones comerciales prohibidas. La vulneración, a juicio de la Comisión, se produjo en enero de 2020 al emitir publicidad en Antena 3 y La Sexta de El Corte Inglés junto a promociones para la suscripción de Atresplayer Premium y del programa Tu cara me suena. Por ello le ha impuesto una multa de 183.220 euros.

Por otra parte, la CNMC ha impuesto una sanción a Mediaset -de 49.000 euros- por cambiar su programación. Según Competencia, la ley audiovisual reconoce el derecho de las personas a una comunicación audiovisual transparente y deja claro que «la programación sólo podrá ser alterada por sucesos ajenos a la voluntad del prestador del servicio audiovisual o por acontecimientos sobrevenidos de interés informativo o de la programación en directo”.

 Mediaset modificó su programación el pasado mes de mayo para emitir un especial de su programa Supervivientes.

En ambos casos, Atresmedia y Mediaset pueden recurrir la imposición de estas sanciones ante la Audiencia Nacional.

La mitad de los hogares con acceso a internet usa plataformas de pago para ver contenidos audiovisuales

En medio de la pandemia -el trabajo de campo se realizó en mayo y junio pasados- el 49% de los hogares españoles que tenían acceso a internet utilizó plataformas de pago (como Netflix, HBO o Movistar TV) para ver contenidos audiovisuales, incluidas series de televisión, según los datos del Panel de Hogares CNMC, que Competencia mantiene junto al ente público Red.es. Ese porcentaje es doce puntos superior al que se registraba en el mismo periodo del año pasado.

Competencia sanciona a Atresmedia por publicidad encubierta.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha impuesto dos sanciones al grupo audiovisual Atresmedia por la inclusión de publicidad encubierta en los programas de El Jefe Infiltrado, de Antena 3, y El Hormiguero, de La Sexta. La CNMC considera que las prácticas de los programas de Atresmedia entran dentro del supuesto de infracciones graves contrarias a la Ley General de Comunicación Audiovisual.

En el caso de la infracción del programa El Jefe Infiltrado la CNMC impone a Atresmedia una sanción de 162.132 euros por publicidad encubierta de la empresa Grupo Abrasador el 9 de mayo de 2019.

En el caso de El Hormiguero, la CNMC considera que realizó publicidad encubierta de la marca Carolina Herrera. La sanción en este segundo caso se elevaría a 232.970 euros por la promoción realizada el pasado 3 de octubre de 2019.

La CNMC destaca en un comunicado que con su última resolución se agota la vía administrativa y que cualquier disconformidad adicional de Atresmedia tendrá que llevarse como recurso contencioso-administrativo a la Audiencia Nacional.

En la tramitación del expediente pertinente, Atresmedia alegó, entre otras razones, que en el caso del programa de La Sexta ”no se trata de emplazamientos de producto, al faltar el requisito de la remuneración o contraprestación similar” y en el de Antena 3, que en el programa se mostraban no solo aspectos positivos de la empresa, sino también negativos, algo a lo que no se prestaría un anunciante en un anuncio publicitario.

Aumenta el desfase entre los abonados a la TV de pago y los ingresos que aportan

En el primer trimestre de este año los ingresos de la TV de pago se redujeron en un 2,9% al pasar de los 563,57 millones del año pasado a los 547,21 millones de este, según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

En ese periodo, el conjunto de los ingresos del sector audiovisual se redujeron entre ambos trimestres el 5,5% hasta los 1.463,18 millones de euros. Debe señalarse que el descenso fue en cierta medida amortiguado por las subvenciones a los medios públicos, puesto que sin tener en cuenta estas el descenso habría ascendido hasta el 7,1%.

Dicho descenso se ha debido en buena parte al retroceso de la inversión publicitaria en televisión y radio que fue del 11,2% al pasar de 524,48 millones a 465,74 millones de euros entre ambos trimestres.

Por lo que se refiere a la televisión de pago, debe destacarse que continúa aumentando la brecha entre ingresos por abonado y número de abonados. Si se toma como base el ejercicio de 2005, en estos tres lustros el número de abonados habría crecido en un 151%, mientras que los ingresos por abonado se habría reducido en un 40%. Estos porcentajes, en cualquier caso no incluyen las cuotas abonadas por los españoles a las plataformas internacionales de distribución de televisión (Netflix, HBO, Disney, etc.) de las que no hay información desagregada de sus ingresos y abonados en nuestro mercado.

Por lo que se refiere a la televisión convencional en abierto, sus ingresos publicitarios se redujeron en un 10,1% hasta los 380,1 millones de euros.

Los de la radio, por su parte, cayeron el  19,2% hasta 73,37 millones.

Los ingresos de los principales operadores fueron: Movistar, 413,63 millones (el 75,6% de la TV de pago), Mediaset, 163,05 millones (el 42,9% de la TV en abierto) y Atresmedia, 170,28 millones (el 44,8% de la TV en abierto) aunque en esta cifra va incluida la facturación de Onda Cero Radio. .

Las ventas de contenidos televisivos se redujeron el 20,6% el año pasado

En el ejercicio 2019 las ventas de contenidos entre las compañías de televisión españolas se redujeron el 20,6% al pasar de 1.452,4 millones a 1.152,7 millones de euros, según los datos de la Comisión Nacional de la Competencia y los Mercados (CNMC).

De esta cifra, 726,6 millones correspondieron a canales de fútbol; 312,6 millones, a canales de televisión de pago de otras temáticas, y 113,4 millones, a producciones propias.

Ese dato de venta de contenidos, recogido en el Informe Económico Sectorial de las Telecomunicaciones y el Audiovisual, no refleja el conjunto de «los ingresos obtenidos por los operadores de televisión en abierto, los operadores de televisión de pago y las productoras de canales temáticos de pago, por la venta de producciones propias, la venta de canales de programación, la venta o cesión de derechos sobre contenidos y cualesquiera otros ingresos procedentes de la comercialización mayorista de contenidos audiovisuales».

La cifra total ascendió a 3.360, millones de euros (3.464,4 millones en 2018), pero de ellos 2.207,6 millones correspondieron a ingresos intragrupo, es decir, compraventas en el seno de un grupo empresarial y, sobre todo a ventas de contenidos entre DTS y Telefónica de España, según señala el citado informe.

El resto de los ingresos permanecieron estables, con una cierta tendencia al aumento de las subvenciones (+4,2%) y menor de las televisiones (+0,1%).

La CNMC abre dos expedientes sancionadores contra Atresmedia por infringir la legislación publicitaria

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha abierto dos expedientes sancionadores contra Atresmedia por publicidad encubierta y emplazamiento de producto en televisión. Los expedientes se han abierto contra posibles infracciones cometidas por dos de los canales del grupo, La Sexta y Antena 3.

En el caso de La Sexta se trata de la posible vulneración de la legislación sobre emisión de publicidad encubierta por unas imágenes mostradas en el programa “Viajeras con B”. La posible falta se había cometido al no señalizar de forma alguna que las imágenes tenían naturaleza publicitaria. 

En el caso de Antena 3, la infracción cometida sería la de emplazamiento de producto en su programa “El Contenedor”.

En ambos casos podría tratarse de infracciones graves de lo establecido por la Ley General de Comunicación Audiovisual y dar lugar a la imposición de multas por una cantidad de entre 100.001 y 500.000 euros. Con la iniciación de los expedientes, se abre un plazo de 3 meses para la instrucción y la resolución por parte de la CNMC y el grupo audiovisual ha dispuesto de los 10 primeros días de julio para presentar alegaciones.